Decidimos tener un perro en la familia, esto modifica nuestra vida y debemos aprender a convivir con ellos. Te queremos dar algunos consejos, para que la adquisición de una mascota sea una experiencia única y que toda la familia pueda disfrutar de la compañía de estos compañeros incondicionales.  

¿Cuáles son las necesidades básicas de nuestra mascota?

Alimentación

Recomendamos alimento balanceado, según la raza y la edad.

4 comidas diarias  hasta los cuatro meses

3 comidas diarias hasta los 8 meses

2 comidas diarias de por vida

No dar huesos ni sobras.

Cuando cambiamos de alimento, este cambio debe ser progresivo incorporando el nuevo en detrimento del otro. Aproximadamente este cambio se debe realizar en 6 días.

Espacio y protección de las condiciones ambientales:

Hasta que el cachorro sea fuerte hay que protegerlo del frio

Tiene que tener espacio para jugar y correr (si no lo tiene, debe contar con paseos diarios)  

Garantizar la limpieza del recinto que habite.

¿Cómo cuidar su salud?

Debe tener un Plan Sanitario

El cachorro debe recibir un mínimo de tres vacunas Quíntuples

La primera a los 45 días y las dos consecutivas con un intervalo de 21 días.

A los tres meses se le debe aplicar la Vacuna Antirrábica.

La desparasitación es necesaria a partir de los 15 días y repetirse cada 15 días, mínimo cuatro aplicaciones.  Luego esta se puede repetir previo examen coproparasitológico o cada 3 a 6 meses según los hábitos del perro.

 “Es importante que no salga a pasear hasta que no se hayan aplicado por lo menos 2 dosis de quíntuple” luego el paseo es imprescindible.

Con respecto a los parásitos externos, como pulgas, garrapatas y piojos es necesario desparasitar tanto el animal como el ambiente, ya que estos permanecen la mayor parte de sus vidas en el mismo. Siempre desparasitar con productos adecuados para cada especie y edad del animal.  

En cuanto a los baños. El agua no produce enfermedad, si el frio, por lo tanto se puede bañar al animal, desde muy temprano, siempre y cuando no tome frio, se lo haga en un ambiente cálido y se lo seque bien. Siempre hacerlo con productos adecuados y solo destinados para uso veterinario.

¿Cómo educarlo?

El perro cachorro aprende rápidamente. El dueño será considerado por él como el jefe de la manada.

El aprendizaje debe comenzar luego de los dos meses de edad y en forma paulatina.

Primero, aprenderá a acudir a su llamado. Luego se acostumbrará al uso de la correa.

Siempre debe hablarle con dulzura. Los gritos dificultarán el aprendizaje porque los interpretará más que como órdenes, como castigo.

El perro se da cuenta del ritmo y la entonación que se utiliza. En lugar de gritarle, es mejor acompañar la palabra con un gesto de la mano y esto lo ayudará a comprender las órdenes que se le den a distancia. Cuando cumpla una orden o haga algo bien, felicítelo y acarícielo.

No lo castigue jamás. El único modo de castigo debe ser elevar la voz, cambiar de tono  o imponerle alguna penitencia. Nunca le pegue y no lo amenace con la mano ni con la correa,    porque el perro perderá su confianza en ellas.

Cuando deba reprimirlo, hágalo inmediatamente después de la travesura, porque al cabo de unos minutos, el cachorro no podrá relacionar la reprimenda con el hecho que la motivo.

Si hace sus necesidades en lugar inadecuado, muéstrele el charco, rételo y llévelo al lugar donde debe hacerlas, siempre que lo encuentre realizando la acción. Obsérvelo y en el momento exacto cuando está por hacer sus necesidades, llévelo al lugar indicado.

Hay que recordar que, al comienzo, los cachorros orinan con mucha frecuencia, pero su educación podrá hacer que reduzca la periodicidad a cinco veces diarias. No olvide felicitarlo cuando haga sus necesidades en el lugar correcto.

Cuando exista algún tipo de agresión, la manera de demostrarle dominancia y que nos respete durante toda la vida (a todos los miembros de la familia) es tomarlos fuertemente y ponerlos panza arriba contra el piso, acompañando este gesto con un NO rotundo,  elevando la voz y la entonación, esta técnica se denomina Dominanc Down  y es la manera de que el cachorro no se torne agresivo y nos dé un disgusto cuando sea adulto. Es importante que todos los miembros de la familia lo practiquen. Si el cachorro se torna más agresivo, lo debemos sujetar con mayor firmeza y hasta que deje de forcejear, no debemos soltarlo, pase lo que pase, ya que si lo soltamos entiende que luego de su berrinche, el gana.  

Todo esto es muy importante que se realice entre los 3 y 8 meses de edad ya que esta etapa es la de SOCIABILIZACIÓN  y es cuando  el cachorro aprende a convivir con su entorno: niños adultos, otros animales, gatos, etc.

M.V. Raúl Ignacio Alcoba 

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