Cuando las temperaturas bajan y la humedad aumenta, uno de los temas más comunes al comenzar a conducir es el tener que desempañar los vidrios del auto. Este fenómeno puede generar una visibilidad limitada, poniendo en riesgo la seguridad al volante. Afortunadamente, existen varios trucos sencillos y efectivos para evitar que los vidrios se empañen.
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5 trucos para desempañar rápido los vidrios del auto y manejar de forma segura
El calor se fue y el aire acondicionado ya no se usa. En cambio, llegan las bajas temperaturas y, al encender la calefacción, los vidrios comienzan a empañarse.
En esta nota, te ofrecemos cinco consejos prácticos y fáciles de aplicar para desempañar los vidrios de tu vehículo de manera rápida y segura. Desde ajustes en la temperatura y circulación del aire hasta soluciones caseras, descubre cómo mantener la visibilidad perfecta y manejar con tranquilidad, incluso en los días más fríos y húmedos.
El peor error para desempañar los vidrios del auto
Lo principal a destacar es que pasar la mano o un paño por el parabrisas para despejar apenas el campo visual frontal, mientras se continúa manejando con las ventanillas y la luneta completamente cubiertas de vapor, es una de las peores decisiones posibles. Esta práctica no resuelve el problema de fondo: si no se modifica la temperatura o la humedad dentro del habitáculo, el empañado regresará en cuestión de minutos. Además, en esas condiciones, los espejos retrovisores pierden toda utilidad al no permitir distinguir lo que muestran. Un escenario sumamente riesgoso.
La primera recomendación fundamental es anticiparse y arrancar el día con algunos minutos extra, ya que eliminar el vaho de los cristales puede demorar, especialmente cuando el clima está frío y la humedad en el aire es elevada. Aunque parezca inesperado, el proceso para lograr una buena visibilidad varía según cuán cálido queramos mantener el interior del vehículo y cuántos pasajeros haya: cuanto mayor la cantidad de personas o el uso de la calefacción, más tardará en desaparecer el empañado, en comparación con un trayecto solitario y sin encender la climatización.
La formación de vaho en los vidrios ocurre debido al contraste térmico entre la parte interna y externa del cristal. Basta con que haya personas dentro del vehículo respirando para que se desencadene este efecto, algo fácilmente comprobable cuando los chicos soplan con entusiasmo sobre una ventana y luego trazan figuras con los dedos sobre la superficie empañada.
Sin embargo, este tipo de condensación aparece mayormente en las primeras horas del día o al anochecer, momentos en los que el vehículo ha permanecido expuesto al frío y de pronto se ve impactado por el aire cálido generado por la calefacción interna y el aliento de los ocupantes. En esos instantes, la falta de tiempo suele ser una constante, y la urgencia lleva a buscar atajos poco efectivos para resolver el problema.
Existen un par de métodos que permiten eliminar el vaho de manera rápida y eficiente. El primero consiste en ajustar la calefacción a su nivel más elevado y activar el ventilador en su máxima potencia. Es fundamental orientar el flujo de aire directamente hacia el parabrisas; sin embargo, una vez que comience a despejarse, se recomienda redirigir parte del aire hacia los cristales laterales para lograr que también recuperen visibilidad.
Aunque pueda sonar contradictorio —ya que elevar la temperatura dentro del vehículo es justamente lo que contribuye al empañado—, lo cierto es que el aire caliente proveniente del sistema de calefacción tiene una baja humedad. Esto provoca que los vidrios se entibien gradualmente, lo cual les permite igualar su temperatura con el ambiente interior y así eliminar el vaho, al disiparse la película fría acumulada en el exterior.
Activar el aire acondicionado del auto
La segunda alternativa, aunque para muchos resulte absurda o difícil de entender, es en realidad la más eficiente y aconsejable: consiste en activar el aire acondicionado del vehículo. Este sistema, al igual que en los equipos domésticos, genera un flujo de aire con muy poca humedad. Al ajustar la temperatura a un nivel confortable —alrededor de 20°C si se trata de un control digital, o al comienzo del área roja si es un selector manual— y seleccionar una velocidad elevada del ventilador, los cristales se secarán rápidamente y se eliminará el empañamiento en cuestión de segundos.
En cualquiera de los dos métodos mencionados, es fundamental deshabilitar la opción de recircular el aire dentro del vehículo, ya que si se utiliza el mismo aire del interior —que contiene humedad— el proceso de desempañado no será efectivo. Lo indispensable es que ingrese aire del exterior, el cual será tratado por el sistema de climatización antes de distribuirse hacia los cristales.
Si el vehículo no cuenta con aire acondicionado o si este no está operativo, la única opción disponible es bajar un poco las ventanas, preferentemente de manera cruzada, es decir, abriendo la ventana delantera izquierda y la trasera derecha, por ejemplo. Esto generará una corriente de aire que facilite la circulación del mismo.
Las leyes de la física son constantes, por lo que cualquiera de estos métodos debería ser eficaz. Sin embargo, si por alguna razón no surte efecto —como cuando los filtros del habitáculo están muy sucios, el aire acondicionado no está cargado o la calefacción está demasiado alta— existen algunos trucos caseros que podrían ser útiles.
Un truco casero: vinagre blanco y agua
Una de las técnicas más conocidas consiste en combinar vinagre blanco y agua en proporciones iguales, luego humedecer un paño limpio y seco con la mezcla y pasarla por los cristales. Este procedimiento crea una capa delgada y protectora sobre el vidrio que previene la aparición de vaho. Otra alternativa es utilizar alcohol, ya que sus propiedades secantes logran el mismo resultado. Incluso, frotar el interior de una papa cortada por la mitad sobre los vidrios puede producir un efecto similar.
Si ninguna de las soluciones anteriores da resultado, en tiendas de repuestos y accesorios para vehículos, así como en supermercados grandes o estaciones de servicio, se pueden encontrar productos diseñados específicamente para aplicar en los cristales del auto. Sin embargo, lo que nunca debe hacerse es conducir con los vidrios empañados que impidan una buena visibilidad, tanto por seguridad propia como por la de los demás.