El sacerdote salteño Agustín Rosa Torino (67) fue condenado ayer a 12 años de prisión efectiva por los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante por la duración, agravado por ser ministro de culto reconocido, en perjuicio de Yair G. de 25 años y Valeria Z. de 47, y abuso sexual simple agravado por ser el autor ministro de culto reconocido, en perjuicio de Jonatan A. de 26 años.
Condenaron a 12 años de prisión a un sacerdote por abuso
En la jornada de ayer, lo resolvió la Sala IV del Tribunal de Juicio de Salta, presidida por el juez Maximiliano Troyano y conformada por Norma Vera y Roberto Faustino Lezcano, que además dispuso que el cura sea alojado en el Servicio de Sanidad de la Unidad Carcelaria N° 1 del Servicio Penitenciario.
En horas de la mañana iniciaron los alegatos de las partes en el Salón de Grandes Juicios del Poder Judicial de Salta. La fiscal Verónica Simesen de Bielke, que representa al Ministerio Público Fiscal, expuso durante más de dos horas y pidió 22 años de prisión para el acusado. En su demanda, Simesen de Bielke detalló la metodología con la que ocurrían los abusos por parte del cura y su posterior encubrimiento por parte de los mismos ministros de la institución.
Tras un cuarto intermedio, llegó el turno de la defensa del sacerdote, a cargo de los abogados Humberto Oliver y Miguel Núñez Najle, quienes solicitaron al Tribunal la absolución lisa y llana del imputado por el beneficio de la duda. También pidieron la absolución por prescripción de los hechos denunciados por Valeria Z. y la inconstitucionalidad del agravante planteado de ministro de culto religioso.
Durante el veredicto, el Tribunal resolvió no hacer lugar al pedido de prescripción penal como tampoco al planteo de inconstitucionalidad de la defensa y condenó al cura Agustín Rosa Torino a la pena de 12 años de prisión efectiva.
Tras recibir la primera denuncia penal, en diciembre de 2015, Rosa Torino fue detenido el 21 de diciembre de 2016 y beneficiado con prisión domiciliaria. Desde entonces, pasaba los días recluido en una casa de campo y de retiro en Finca La Cruz. Ahora, deberá hacerlo en una celda de la Unidad Carcelaria N° 1 del Servicio Penitenciario.
Rosa Torino aseguró que no se aprovechó ni abusó de nadie y negó la existencia de los hechos denunciados. “Todo fue un complot”, sostuvo. “¿Cómo voy a manosear a un joven? ¿Con qué fin? ¿Qué gozo puedo tener? Esto está armado con total caradurez. Buscan destruir, pero mi vida va a continuar. Deseo que la verdad salga a la luz”, manifestó.
El cura fue condenado por tres abusos sexuales cometidos a integrantes del instituto religioso de derecho diocesano "Hermanos Discípulos de Jesús de San Juan Bautista", que él mismo fundó en 1986.