Con el objetivo de frenar el contrabando y los cruces ilegales, el municipio de Aguas Blancas, en Salta, planea instalar en los próximos meses un cerco en la línea limítrofe con Bolivia. Esta medida se enmarca en un proyecto del Ministerio de Seguridad de la Nación para fortalecer los controles en la frontera norte.
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¿Dónde está el cerco que provocó conflicto con Bolivia?
La medida de hacer este cerco forma parte del Plan Güemes del Ministerio de Seguridad para intensificar los controles en las fronteras del norte del país.
La medida llevada adelante provocó descontento en las autoridades bolivianas, quienes rápidamente manifestaron su inquietud.
¿Dónde colocarán el cerco para controlar la frontera con Bolivia?
El día de ayer, el municipio de Aguas Blancas abrió un proceso de licitación para la colocación de un cerco olímpico que cubrirá los 200 metros que separan la terminal de ómnibus y la sede de Migraciones en la localidad.
“Del lado boliviano se construyeron controles estrictos, pero del lado argentino no había una delimitación clara”, explicó la directora Nacional de Vigilancia y Control de Fronteras del Ministerio de Seguridad, Virginia Cornejo, al comentar que la cerca obligaría a las personas a “pasar por la oficina de Migraciones sí o sí”.
Situada en el noreste de la provincia de Salta, Aguas Blancas es una localidad de dimensiones reducidas perteneciente al departamento de Orán. Se encuentra frente a la ciudad boliviana de Bermejo, en el departamento de Tarija, estando ambas divididas por el curso del alto río Bermejo, que actúa como límite natural entre ambos países.
Aunque en ambas localidades funcionan puntos de control fronterizo, las autoridades argentinas detectan un elevado nivel de informalidad en el tránsito de individuos y mercancías. Esta problemática motivó que, en diciembre último, el Gobierno decidiera enviar personal de las fuerzas federales a Aguas Blancas con el propósito de fortalecer la vigilancia en el área.
"El alambrado se colocará dentro del murallón preventivo que se utiliza cuando el río Bermejo crece. La idea es delimitar claramente el acceso a migraciones para evitar que la gente pase por otros lugares sin control", destacó el interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigarán.
Y es que “en Aguas Blancas la oficina de Migraciones está a 200 metros de la terminal del pueblo, paralela al Río. Por eso todos llegan a la terminal, saltan un pequeño muro y salen a Puerto Chalanas, desde donde cruzan a Bolivia para comprar. No pasan por Migraciones ni de ida ni de vuelta. Tampoco por la Aduana. Entran y salen de manera ilegal”, denunció el interventor.
Preocupación en Bolivia
Cuando se dio a conocer la determinación de colocar un alambrado en esa área fronteriza, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia manifestó rápidamente su inquietud.
“Los temas fronterizos deben ser tratados por medio de mecanismos de diálogo bilaterales establecidos entre los Estados para encontrar soluciones coordinadas a temas en común. Cualquier medida unilateral puede afectar la buena vecindad y la convivencia pacífica entre pueblos hermanos”, se pronunció el Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia en un comunicado oficial. “Aparecía gente ejecutada con precintos en las espaldas, sicariatos, era un descontrol”, señalaron.
Ante la advertencia realizada por la nación vecina, el responsable interventor de Aguas Blancas incrementó la polémica al afirmar que la finalidad del alambrado es frenar el avance de la denominada “narcofrontera”. “Aparecían decapitados, gente ejecutada con precintos en las espaldas, mexicaneadas, sicariatos, era un descontrol”, relató en declaraciones radiales Zigarán.
De acuerdo con el interventor, ese fue el motivo por el cual el gobernador provincial solicitó apoyo al Gobierno Nacional y, junto con la ministra Bullrich, implementaron el denominado Plan Güemes. Esta declaración hacía alusión a una serie de acciones adoptadas en la región por parte del Ministerio de Seguridad para “combatir al narcotráfico”.
Ante las objeciones planteadas por la Cancillería de Bolivia, el interventor afirmó que la administración encabezada por Luis Arce Catacora “está mal informado” y exigió la incorporación de agentes de Aduana y fuerzas de seguridad en los puntos fronterizos.
“Qué bueno que ahora se preocupen porque desde que se lanzó el plan tenemos dos pasos, dos controles integrados, y nosotros ponemos cuatro trabajadores de Aduana mientras Bolivia tiene solo uno”, cuestionó Zigarán.