El Papa Francisco recibió a una sobreviviente del Holocausto y besó el número de prisionera de Lidia Maksymowicz, bielorrusa y deportada en el campo de Auschwitz Birkenau cuando aún no tenía tres años.
El Papa Francisco recibió a una sobreviviente del Holocausto
La anciana de 81 años se subió la manga del vestido para mostrarle al Papa el tatuaje con el número 70072, con el que los nazis marcaban a los prisioneros que entraban en los campos de concentración. Ambos pudieron intercambiar algunas palabras y la mujer indicó al papa el número tres, los años con los que entró en el campo de concentración.
Maksymowicz se encuentra en Italia para la presentación del documental que cuenta su vida y que lleva como título el número que le tatuaron: “70072, la niña que no sabía odiar”, un proyecto de la asociación "Memoria Viva”.
La mujer vive en Cracovia y fue deportada en 1943 donde acabó en el Pabellón de los niños, víctima de los experimentos atroces de Josef Rudolf Mengele, criminal de guerra. Sobrevivió a ese horror y, como todos los prisioneros de Auschwitz, fue liberada en enero de 1945 por soldados soviéticos y entregados en adopción a una familia polaca, donde vivió su juventud imaginando que su madre había muerto. Pero en 1962 localizaron a su verdadera madre, que también había creído que su pequeña hija estaba muerta.
No es la primera vez que al pontífice se lo ve con una sobreviviente del Holocausto. En febrero pasado acudió a la casa en Roma de Edith Bruck, poetisa húngara. El 29 de julio de 2016, el Papa visitó los campos de Auschwitz y Birkenau.