Argentina tiene una infinidad de tesoros naturales, y la provincia de La Rioja guarda uno de los más impresionantes. Este rincón, rodeado por enorme vegetación, se presenta como la opción ideal para disfrutar de panorámicas inigualables y sumergirse en un clima tranquilo, perfecto para alejarse del estrés cotidiano durante unas escapadas de fin de semana.
Escapadas: el paraíso escondido en La Rioja perfecto para quienes aman las aventuras
Ideal para aventureros, este sitio sorprende con un río teñido de amarillo por una singular formación del terreno. Conocelo y agendalo entre tus escapadas.
Este lugar, fruto de un fenómeno geográfico, es recorrido por el cauce de un río que, mediante una fuerte erosión, dio lugar a enormes muros rocosos que alcanzan los 70 metros de altura.
Este fascinante proceso también provocó que las aguas adquirieran un tono amarillo brillante, creando un paisaje que parece sacado de una obra de arte.
El asombroso Cañón del Ocre, situado a menos de 80 kilómetros de Chilecito, constituye uno de los secretos mejor guardados de La Rioja. Es perfecto para quienes disfrutan de la aventura, ofreciendo rutas de senderismo que permiten adentrarse en el entorno y descender al lecho rocoso del cañón, rodeados de la naturaleza en su máxima expresión.
Antiguamente, esta maravilla era un glaciar, pero con el paso del tiempo se transformó en un estanque natural. Además de su impresionante belleza, el cañón está lleno de mitos locales vinculados a Jesús. Según los especialistas, el recorrido desde la entrada al Mirador Este toma aproximadamente 45 minutos.
Escapadas: ¿Qué hacer en el Cañón del Ocre y cuándo se aconseja viajar?
Reconocida como una de las siete maravillas de la provincia, este destino ofrece una amplia variedad de actividades, siendo el trekking la principal. Uno de los puntos imperdibles es la formación conocida como El Pesebre, una estructura natural que fusiona capas rojas con tonalidades blancas, verdes, grises y negras.
En la tradición local, se sostiene que en ese lugar la naturaleza creó las figuras de la Virgen María, Jesús y varios personajes bíblicos. Otros puntos destacados incluyen Los Penitentes, La Lobería y El Castillo, donde se puede contemplar el cañón desde una vista privilegiada en lo alto.
Para quienes se sienten atraídos por la historia, hay un pequeño museo que narra los hechos de la región. La mejor época para visitar el Cañón del Ocre es entre noviembre y marzo, cuando el clima es perfecto para disfrutar del aire libre, del sol y de la brisa fresca.