El crucero Carnival Triumph navegaba por el Golfo de México cuando una falla técnica cambió el rumbo del viaje. La serie documental "El Crucero de la Caca", que se emite por Netflix, reconstruye ese episodio ocurrido en febrero de 2013. La producción expone cómo un barco de lujo terminó rodeado de aguas negras, olores insoportables y más de 4.000 personas atrapadas sin energía ni servicios.
Furor por "El crucero de la caca", el nuevo éxito inesperado de Netflix
Una nueva producción de Netflix revela los detalles del accidente más insólito y antihigiénico en la historia reciente de la navegación turística.
La historia volvió a cobrar notoriedad a más de una década del hecho, impulsada por el impacto que genera en el público su costado escatológico y las fallas logísticas que evidenció.
Incendio, falla y caos: el inicio del colapso
El desastre comenzó con un incendio en la sala de máquinas. Aunque las llamas no se extendieron, lograron inutilizar el sistema de propulsión y dejaron sin electricidad a todo el navío. A partir de allí, los problemas técnicos se multiplicaron.
La embarcación quedó a la deriva y sin posibilidad de controlar las condiciones internas. Desde ese momento, los baños dejaron de funcionar y los sistemas de ventilación colapsaron. Las personas empezaron a enfrentar un entorno insalubre y sofocante.
Aguas servidas, calor y noches al aire libre
Sin servicios sanitarios operativos, los desechos humanos comenzaron a desbordar. Se generaron filtraciones en pasillos y camarotes. El olor, la humedad y la falta de aire acondicionado empujaron a varios pasajeros a pasar la noche en las cubiertas, buscando un mínimo de alivio.
Durante cinco días, el crucero esperó asistencia frente a las costas de Alabama. Los remolcadores tardaron en llegar debido a la distancia y a las condiciones del mar. En ese lapso, la situación sanitaria del barco se deterioró.
Qué se supo de la causa del incendio
Las investigaciones posteriores revelaron que la falla técnica se originó por una pérdida en una línea de combustible. El sistema necesitaba mantenimiento desde hacía más de un año, según informes difundidos tras el accidente. Ese detalle encendió las críticas a la empresa operadora, que más tarde debió ofrecer reembolsos y revisar sus protocolos.
La serie El crucero de la caca, disponible en Netflix, dedica un episodio exclusivo a esta tragedia náutica. El tono mezcla reconstrucción, entrevistas y análisis técnico. El programa intenta mostrar cómo una experiencia de lujo se transformó en un caso de estudio sobre emergencias marítimas.