La Secretaría de Derechos Humanos de Jujuy recuerda hoy la conmemoración de la Asamblea del Año XIII o Asamblea General Constituyente que se reunió en sesión inaugural el 31 de enero de 1813 con un carácter “nacional” ya que sus diputados representaban a todas las provincias y “constituyente” porque tuvo por objetivo comenzar a discutir las bases para una constitución destinada a las Provincias Unidas del Río de la Plata, llevando adelante una gran labor social, política, económica y jurídica marcando definitorias rupturas con el pasado colonial.
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Secretaría de Derechos Humanos recuerda el Bicentenario de la Asamblea del año XIII
Entre las medidas adoptadas por dicha Asamblea se destaca la “libertad de vientres” por la cual los hijos e hijas de esclavos nacidos después del 31 de enero serian considerados libres. Del mismo modo declaró libres a todos los esclavos por el solo hecho de pisar territorio nacional. Asimismo resolvió suprimir la inquisición, las torturas y tormentos, ordenando que se quemaran los instrumentos que se utilizaban para ello.
Derogó la mita, la encomienda, el yanaconazgo y el servicio personal de los indios, bajo todo concepto y sin exceptuar el que prestaban a las iglesias o a sus párrocos quienes debían ser tenidos por hombres perfectamente libres y en igualdad de derechos.
Uno de los textos pronunciados en la Asamblea del año XIII reflejan el espíritu de la época: "Si hubiéramos de calcular los designios de la naturaleza por el resultado práctico de los sucesos humanos, sería preciso suponer que la esclavitud era el dogma más análogo a nuestro destino, y que él debía ser la única base de las primeras combinaciones de un legislador. Pero aunque el cuadro del universo no ofrece por todas partes, sino un grupo de esclavos envilecidos por la servidumbre, o acostumbrados ya a la tiranía: y aunque los esfuerzos de las almas libres, al fin sólo han servido de trofeos al despotismo, presentando en la historia de los pueblos una constante alternativa de gloria y degradación; sin embargo, la libertad existe en los decretos de la naturaleza, y por su origen es independiente de todas las vicisitudes de los siglos".
Este año festejamos el bicentenario de aquella Asamblea que un 31 de enero resolvía poner fin a la esclavitud, al tráfico de esclavos y los tormentos. Sin embargo, a 200 años, todavía hay explotación laboral y sexual en nuestro país. Por ello nos interesa resignificar dicha gesta, con el compromiso de seguir generando avances en la construcción de una política pública que evidencie la trascendencia del delito de trata de personas como un flagelo lacerante en avance, con la convicción de que el respeto irrestricto a la dignidad de la persona humana es la base fundamental para la consolidación del Estado de derecho y la democracia.