El Ministro de Desregulación y Transformación, Federico Sturzenegger confirmó lo que Manuel Adorni mencionó en conferencia: No más cargos hereditarios en organismos del Estado. El decreto que Nación firma expresa que se prohíbe que los familiares o cónyuges de empleados estatales que fallecieron ocupen sus puestos de trabajo en su reemplazo.
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No más cargos hereditarios en organismos públicos: los detalles
El Gobierno Nacional anunció que ya no habrán cargos hereditarios en los organismos estatales, así lo confirmó Federico Sturzenegger, Ministro de Desregulación y Transformación.
Sturzenegger hizo un repaso histórico sobre la legislación “liberal y republicana” (citó a la Revolución Francesa, la Asamblea del Año 13 y la Constitución Nacional) en la que se basó para prohibir los cargos hereditarios, que incluyó dentro de los “resabios medievales de la casta”. Además, acusó de “hipócrita” al gobierno de Alberto Fernández, que había reinstaurado el beneficio en varios organismos.
Anuncio del Vocero presidencial
En conferencia de prensa desde Casa Rosada, el vocero presidencial Manuel Adorni, expresó: “El Gobierno de la Nación firma el decreto que prohíbe que los familiares o cónyuges de empleados estatales que fallecieron ocupen sus puestos de trabajo en su reemplazo. Algunos organismos del Estado, como la extinta AFIP, el Banco Central, ANSES o Banco Nación".
En la misma línea agregó: “Este injusto e insólito beneficio de la vieja política se disolvió bajo la presidencia del ingeniero Mauricio Macri, pero fue reinstaurado por el profesor Alberto Fernández tiempo después. También se puede ver este tipo de privilegios de sangre en otros organismos del Estado, particularmente en las provincias”.
Para finalizar dijo: “Este delirio, que se está sepultando hoy es parte de la misma lógica que reinaba la Argentina hasta el 10 de diciembre y llegó a encontrarnos luego de asumir, por ejemplo, empleados en ropa interior haciendo milanesas en alguna cochera de algún ministerio; o choferes que tenían sus propios choferes para llevarlos a sus casas. Este era el delirio que se vivía en la Argentina”.