ver más
31 de julio de 2013 - 19:54

Pachamama, santa tierra

Por M. Helou

Para nosotros los norteños, existe una deidad a la que se venera y homenajea todos los años. La Pachamama  es dueña de toda la vida, a la que se debe adoración, agradecimiento, pues es protectora y fiel. A ella se debe respetar por sobre todas las cosas, pues es sumamente generosa. Sin embargo, ante la falta de respeto, así como da todo, puede quitarlo. Todos los norteños debemos cumplir con este rito sagrado, heredado en muchos casos de nuestros ancestros sean originarios de estas tierras o no, para seguir por el camino del pensamiento andino. Esto forma parte de algo invalorable como nuestra identidad como pueblo, conocedor de su historia y sus valores.

Esta figura es absolutamente aplicable a cada uno de los desarrollos que buscamos como seres humanos para progresar y mejorar nuestra calidad de vida. Siglos atrás, las personas explotaban los recursos de la Tierra para la alimentación y subsistencia, luego comenzaron a usar los recursos para viviendas, corrales para crianza de animales, luego para fabricar telas para abrigo y vestimentas cada vez más sofisticadas. En un momento, no conformes con los frutos de la superficie de la Tierra, buscamos también de su interior. Con el crecimiento poblacional este ciclo de explotación se hizo cada vez más intensivo, hasta llegar a límites extremos y muchas veces nocivos para todos.

Hoy, en pleno Siglo XXI, modernos, desarrollados e hiperconectados, debemos hacer un acto de humildad y volver a las bases del pensamiento andino: conocimiento, respeto y adoración hacia la Tierra que nos da todo. El Conocimiento científico nos da las herramientas para comprender los fenómenos que se desenvuelven en nuestro entorno, explotarlos racionalmente en beneficio de los habitantes de este planeta y poder desarrollarnos como sociedad. El Respeto nos permite saber que la comprensión de los fenómenos no significa dominio, en el sentido de que muchas catástrofes naturales si bien se pueden predecir, son imposibles de evitar cuando tienen una magnitud determinada. Eso nos lleva a la Adoración, en el sentido de amar al extremo y reverenciar con sumo honor a nuestro planeta pues es el único que tenemos hoy por hoy y es el que nos da todo lo que poseemos. Y cuando digo todo, me refiero a TODO.

Vemos que todos por igual debemos a nuestra Pacha, un enorme agradecimiento por lo que nos da cada día y un compromiso de respeto por ella. Los países del mundo pusieron ese espíritu andino en leyes, normativas técnicas y ambientales a seguir, no con el fin de limitar o coartar el desarrollo humano, sino para gozar de las mieles del progreso sin rematar el futuro. Solo queda que los gobiernos de todo tipo hagan respetar estas leyes para beneficio de todos los que nos acurrucamos en los brazos de nuestra querida Madre Tierra.

Ing Marcelo Helou
Presidente
Colegio de Ingenieros de Jujuy

Copyright © Todo Jujuy Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas. Derechos de autor reservados.

Lo destacado

EN VIVO