No es ciencia ficción ni una novela de misterio, es una realidad: en Jujuy existe un pueblo donde se puede caminar entre las nubes. Con una altitud asombrosa, algunos de sus picos alcanzan los 4500 metros sobre el nivel del mar. Se trata de un sitio ideal para planear esas escapadas en las que se quiere disfrutar de la naturaleza al máximo.
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Perfecto para tus escapadas: el pueblo argentino en Jujuy considerado un "tesoro oculto"
Ubicado en la provincia de Jujuy, a una altitud de 4376 metros sobre el nivel del mar, este fascinante pueblo se presenta como un destino único.
Esto lo convierte en un lugar perfecto para los amantes de las alturas que deseen disfrutar de panorámicas impresionantes. Santa Ana es un destino que atrae a numerosos turistas internacionales durante todo el año, quienes se sienten atraídos por este "tesoro escondido" (según lo describen sus residentes) en el norte de Argentina.
Escapadas por el norte argentino: ¿Qué hacer en Santa Ana del Valle Grande?
Santa Ana del Valle Grande se encuentra a unos 120 kilómetros de Humahuaca, en el departamento de Valle Grande. Este pequeño pueblo rural se sitúa a 3470 metros sobre el nivel del mar. Para llegar, se debe pasar por un mirador famoso por su ubicación a la altura de las nubes, a 4376 metros sobre el mar.
Es el Abra del Zenta, un punto panorámico ubicado en la Reserva de la Biosfera de las Yungas. Para llegar desde San Salvador de Jujuy, la capital provincial, se debe tomar primero la Ruta Nacional 34 y luego continuar por la Ruta Provincial 83. El recorrido en coche toma un poco más de 6 horas.
¿Qué se puede hacer en Santa Ana?
Este lugar es perfecto para quienes disfrutan de una caminata al aire libre. Sus rutas ofrecen el entorno ideal para caminar o hacer trekking mientras se aprecian las impresionantes vistas de la transición entre la Quebrada y la exuberante vegetación de las Yungas.
Una de las experiencias más fascinantes en Santa Ana es recorrer el Qhapar Ñan, un valioso sitio arqueológico de la región que fue reconocido como Patrimonio de la Humanidad.
Además, los turistas tienen la oportunidad de sumergirse en las tradiciones locales a través de las artesanías y la gastronomía típica. No puede faltar la exploración de las hierbas medicinales, una de las actividades más representativas del lugar.