San Jerónimo es el patrono de la ciudad de Córdoba, designado por Jerónimo Luis de Cabrera, fundador de La Docta en 1573. En septiembre se le rinde homenaje con las sagradas imágenes del patrono, custodiadas por un jujeño.
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Quién es el jujeño que protege la imagen de San Jerónimo, el patrono de Córdoba
Hace 40 años que el jujeño protege la imagen y el legado de San Jerónimo, patrono de la ciudad de Córdoba.
Se trata del párroco Horacio Saravia quien, desde hace cuatro décadas, protege la imagen de San Jerónimo, sobre todo en el emblemático barrio Alberdi, donde existen dos templos y un cementerio que llevan su nombre.
Saravia llegó a Córdoba de adolescente y se convirtió en el guardián de la imagen del patrono. “Él fue quien tradujo la biblia al latín”, recordó a Nova Córdoba el jujeño que es reconocido por su trabajo en uno de los barrios más tradicionales de esa provincia.
La sede parroquial de San Jerónimo congrega a los distintos pueblos originarios, como descendientes de comechingones y devotos a la Virgen Comunera, y a trabajadores de países como Perú, Bolivia, Haití o Venezuela.
“Desde la calle Deán Funes hasta el río Suquía, Alberdi está lleno de personas descendientes de comechingones, y de otras nacionalidades. Aquí (por el templo) vienen fieles de barrio Villa Páez, Alberdi, Alto Alberdi y Marechal. La iglesia da contención a todos”, explicó el párroco.
Saravia hizo su seminario en Córdoba, pero admitió que su verdadera formación como sacerdote la hizo junto a la gente, y a que a San Jerónimo le debe varias “gauchadas”, el párroco que este año cumplirá 41 años al frente de sus parroquias y es un referente social para su gente.
Quién fue San Jerónimo
Nació en la zona de los Balcanes, en un territorio que hoy le pertenecería a Croacia. Era un verdadero especialista en la interpretación de la Biblia. Fue un erudito de la Iglesia católica y un erudito de las Sagradas Escrituras. A pedido del papa Dámaso I, tradujo la Biblia al latín en el siglo IV.
El fundador de la ciudad, Jerónimo Luis de Cabrera, lo nombró patrono de Córdoba en un “acto de egolatría”, según reconoce el sacerdote, fundamentado en el hecho de que compartían el nombre. Por aquellos tiempos, era tradición asignar un patrono para que protegiera y asegurara el porvenir de la flamante urbe.
En la Catedral de Córdoba aún persiste un lienzo de San Jerónimo, que se puede contemplar. Y también en el Museo de Arte Religioso Juan de Tejeda se conserva una imponente talla de madera de San Jerónimo, atribuida al escultor filipino Esteban Sampzon, con intervenciones del retablista Antonio Font.