El auge del reciclaje y la decoración sustentable ha convertido a los cajones de frutas en verdaderos aliados del diseño de interiores. Entre las múltiples posibilidades que ofrecen, una de las más ingeniosas y funcionales es transformarlos en una bodega casera para guardar botellas de vino. Una solución ideal para quienes buscan practicidad sin resignar estilo.
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Convertí cajones de frutas o verduras en una práctica bodega para guardar botellas de vino
Dentro de las miles de opciones que tiene el reciclaje, traemos una idea creativa, económica y sustentable para amantes del vino y la decoración rústica.
¿Qué necesitás para empezar?
Lo primero es conseguir uno o varios cajones de frutas o verduras (los de manzanas son los más firmes), preferiblemente de madera en buen estado. Los materiales básicos son:
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Lija o lijadora eléctrica
Pintura o barniz (opcional)
Clavos, tornillos y destornillador
Sierra o caladora
Regla y lápiz
Soportes de madera o divisores (opcional)
Ruedas o patas (opcional, según diseño)
Paso 1: Preparar el cajón
Antes de cualquier intervención estética, es fundamental lijar bien la superficie para eliminar astillas, suciedad o restos de pintura vieja. Este paso no solo mejora la apariencia del cajón, sino que garantiza seguridad y durabilidad.
Podés optar por dejarlo con su color natural para un estilo rústico, o bien pintarlo con colores sobrios como negro, gris oscuro o borgoña para un toque más elegante.
Paso 2: Diseñar los espacios para las botellas
Hay dos caminos posibles:
Opción 1: Bodega horizontal clásica
Colocá el cajón de costado y fijale divisores diagonales en forma de X en el interior. Esto crea compartimentos perfectos para colocar las botellas horizontalmente, manteniéndolas en buena posición para conservar el corcho húmedo.
Opción 2: Botellero vertical o modular
Si tenés varios cajones, podés apilarlos o colocarlos uno al lado del otro, creando una estructura modular. En cada uno se pueden almacenar botellas acostadas o incluso copas colgantes si agregás soportes.
Paso 3: Toques finales
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Agregá etiquetas o pizarras pequeñas para identificar las variedades de vino.
Incorporá luces LED cálidas para un efecto más sofisticado.
Si querés movilidad, podés colocarle rueditas y convertirlo en un carrito de vinos.
¿Dónde ubicarla?
Una de las ventajas de este proyecto es su versatilidad. La mini bodega puede ir:
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En la cocina, como parte del mobiliario.
En el comedor o living, como mueble decorativo.
En una galería cerrada o quincho, si tenés un espacio para recibir invitados.