Conseguir un pelo más lacio sin dañarlo con herramientas térmicas o químicos es posible. Aunque muchas personas recurren al secador o la planchita como primera opción, existe un método sencillo y efectivo que puede practicarse en casa. Se trata del “wrap en frío” o método del torniquete, una técnica que estilistas y expertos recomiendan para alisar el pelo de forma natural.
- Todo Jujuy >
- Sociedad >
Ni planchita ni secador: el truco de la abuela para dejar el cabello lacio
Decile chau a la exposición de tu cabello a las altas temperaturas, esta técnica clásica es fácil de emplear en casa y deja tu pelo divino sin dañarlo.
Te lo hago simple, en mi casa le decían “la toca”, quizás así la conozcas vos también.
La técnica de la abuela: pelo lacio sin planchita ni secador
Esta técnica consiste en envolver el cabello húmedo alrededor de la cabeza, al formar una especie de turbante plano, y fijarlo con hebillas o clips planos. El objetivo es que el pelo se seque siguiendo esa dirección, al mantenerse tenso y alineado, lo que da como resultado una textura más lisa, sin frizz ni ondas marcadas.
Para ponerlo en práctica, se debe lavar el pelo como de costumbre y secarlo suave con toalla, sin frotar para evitar el encrespamiento. Con el pelo aún húmedo (no mojado), se recomienda aplicar un producto para peinar con efecto alisante o anti-frizz. Luego, con un peine de dientes finos, cepillo, o lo que te sea más fácil, hay que llevar todo el pelo hacia un lado de la cabeza y comenzar a envolverlo alrededor del cráneo, al fijarlo con clips cada tanto para que se mantenga en su lugar.
Una vez envuelto, se puede cubrir la cabeza con una red de peluquería, una bufanda de seda o una gorra de satén para evitar que se desarme. Lo ideal es dejarlo secar al natural durante varias horas o incluso dormir con el pelo así. Al soltarlo, el cabello se verá más liso, con menos volumen y una caída más prolija.
Este truco es útil para quienes tienen el pelo con frizz, apenas ondulado o lacio pero esponjoso. No modifica la estructura capilar de forma permanente, pero sí ayuda a mejorar la textura en el día a día. Además, es un método que no daña el pelo y puede repetirse cuantas veces se quiera.