Gay-Odin le dedicó un reconocimiento especial a la ciudad de Nápoles con la elaboración de un imponente huevo de Pascua, presentado en el marco de la iniciativa cultural “Napoli Millenaria”, que conmemora los 2.500 años de historia napolitana.
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Así es el huevo de Pascua gigante con la cara de Maradona que hizo una fábrica en Nápoles
Se realizó por los 2.500 años de la ciudad. El imponente huevo de Pascua, con Diego y Parténope, refleja el fuerte vínculo entre Gay-Odin y Nápoles.
Esta pieza, que pesa 350 kilos, fue concebida como un reconocimiento a los maestros chocolateros Isidoro Odin y Onorina Gay, quienes introdujeron su maestría desde el Piamonte hacia Nápoles a fines del siglo XIX.
La obra está en exhibición en la planta de producción ubicada en Chiaia, el lugar donde comenzaron sus actividades. “Pensamos que no podría haber mejor tema que el mito de Parténope”, explicó Sveva Maglietta, integrante del directorio de Gay-Odin, en diálogo con Reuters.
El diseño especial del enorme huevo de Pascua
La estructura del huevo combina elementos clásicos con un enfoque contemporáneo, y tiene como figura principal a la mítica sirena Parthenope, ilustrada por el artista decorador Fabio Ceraso.
Esta obra de arte, elaborada íntegramente en chocolate y detalladamente pintada a mano, simboliza a la criatura legendaria que, tras fracasar en su intento de seducir a Ulises, halló su destino final en Megaride, el islote donde actualmente se erige el Castel dell’Ovo.
El diario italiano Il Mattino subrayó que la figura de Parthenope aparece retratada en todo su esplendor, envuelta por el movimiento del mar y una impresionante escena crepuscular, con el imponente Vesubio dominando el horizonte. “Es un acto de amor y gratitud hacia una ciudad que fue el punto de partida de una aventura extraordinaria”, indicó Maglietta al diario.
En la parte posterior del huevo pueden apreciarse imágenes de personalidades icónicas de la cultura napolitana, entre ellas el célebre comediante Totò, el reconocido cantautor Pino Daniele y, como era de esperarse, el rostro de Diego Maradona durante su etapa como figura emblemática del club Napoli.
Asimismo, se incorporaron emblemas característicos como la tradicional pizza napolitana y la silueta del Castel dell’Ovo. “En el otro lado del huevo, queríamos representar la ciudad de Nápoles, pero con sus símbolos, que son, como sabemos, muchos”, dijo Maglietta a Reuters.
La pieza está decorada con la frase “2500 años de historia legendaria” y los distintivos escudos históricos en tonos azul y dorado que identifican a la firma Gay-Odin.
El proceso de creación y su venta
La elaboración de este colosal huevo de Pascua demandó un trabajo artesanal que se extendió durante aproximadamente veintiún días, iniciando con un minucioso cepillado manual de moldes de gran escala, al que le siguió una cuidadosa combinación de chocolate fundido y adornos de gran detalle.
“Es del tamaño de un barco de dos metros y medio y se rellena a mano con chocolate negro”, detalló Maglietta en diálogo con Reuters. Los tonos del recubrimiento se logran mediante un baño de azúcar teñido con pigmentos naturales de origen vegetal, tras lo cual el artista se encarga de aplicar los efectos de color.
Según lo informado por Il Mattino, la etapa decorativa del huevo es especialmente minuciosa y concluye luego de casi siete días dedicados a ensayos, ajustes y acabados precisos.
Este enorme huevo de Pascua representa además una edición limitada que estará disponible en el mercado por un valor cercano a los 12.000 euros, lo que equivale a unos 13.035 dólares, aproximadamente. “Incluso este huevo tiene su sorpresa, proporcional a su tamaño, pero no podemos decir qué hay dentro”, señaló Maglietta a Reuters.
Anualmente, la tradicional chocolatería de Nápoles elige rendir homenaje con su majestuosa pieza pascual a figuras y acontecimientos profundamente valorados por la comunidad local. En ediciones pasadas, esta emblemática creación ha conmemorado hitos como los 800 años de historia de la Universidad Federico II de Nápoles y el cumpleaños número setenta del recordado actor Massimo Troisi.
La costumbre de Gay-Odin de elaborar enormes huevos de Pascua representa una forma simbólica de expresar gratitud hacia la ciudad de Nápoles y su gente. “Es un ‘¡Gracias!’ que hacemos extensivo a todos los napolitanos por el enorme cariño que nos demuestran cada día”, expresó Maglietta a Il Mattino.
Este proyecto no solo rinde tributo al extenso pasado de Nápoles, sino que además pone en valor el vínculo profundo entre la urbe y la tradición chocolatera, una herencia que se mantiene vigente gracias al compromiso constante de la familia Gay-Odin.