Pese a que había sido uno de los productos que menos había subido respecto al índice de alimentos, el sacudón de diciembre conllevó un menor consumo interno de carne vacuna, mientras las exportaciones crecen favorecidas por el levantamiento de las restricciones.
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Carne vacuna: el consumo bajó su mínimo histórico
Tras liberar precios, se desplomó el consumo de carne y aumentó su exportación. También se retrajo la ingesta de otros alimentos que subieron en un mes más de 20%.
El consumo per cápita de carne vacuna en 2023 habría sido equivalente a 52,9 kg/hab/año. Esto implicaría un crecimiento de 3,6% anual. Sin embargo se mantiene muy por debajo de los mínimos históricos. El presidente de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMyA), Sergio Pedace, aseguró que los precios se van a ir afirmando y de a poco van a ir subiendo y acompañando la inflación.
El consumo de carne vacuna por debajo del mínimo histórico
El consumo interno de carne vacuna se desploma frente al aumento de los precios en la hacienda y el mostrador, mientras las exportaciones crecen favorecidas por el levantamiento de las restricciones.
Según el Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD) elaborado por el sector de Economías Regionales de la CAME, en enero los precios de los agroalimentos se multiplicaron por 3,8 veces del campo (origen) a la góndola (destino)", indicó el informe. Precisó que "el consumidor pagó $3,8 por cada $1 que recibió el productor". "En promedio, la participación del productor explicó el 26,9% de los precios de venta final", con los extremos en los productores de pimiento rojo (63,5 por ciento) y los de naranja (11,7 por ciento), detalló la CAME.
El consumo interno de carne vacuna se desploma frente al aumento de los precios en la hacienda y el mostrador, mientras las exportaciones crecen favorecidas por el levantamiento de las restricciones y contribuyen al encarecimiento de los valores en el mercado local.
Las consultoras estiman que los precios actuales de la hacienda que están en torno a los $1.700 a $1.800 el kilo vivo, de un novillito de consumo bueno, y de $1.600 y fracción del Índice de Novillo en Cañuelas, "se van a mantener durante febrero", lo que "implicaría que estaríamos hablando de un precio promedio a la carne de entre $6.000 a 6.500″, que sería una suba de 10% respecto de enero.
El presidente de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMyA), Sergio Pedace, aseguró que "los precios se van a ir afirmando y de a poco van a ir subiendo y acompañando la inflación" y explicó que la suba "ya no depende del consumo interno, porque la gente se ha volcado más al cerdo, que está muy barato, y al pollo, que ya llegó a su techo".
Asimismo, remarcó que "el precio de la carne vacuna va a ir dependiendo del valor del dólar y de la exportación, y de la cantidad de novillos que tenga la Argentina para poder exportar".
Debido a la sequía, agregó que "hay un millón y pico de terneros menos, y menos hembras también" y estimó que "el rodeo se va a ir recomponiendo si hay previsibilidad, dentro de un año y medio o dos, no antes".