De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, en todo el planeta tierra hay 2.000 millones de trabajadores informales que hoy no tienen como generar un ingreso para vivir a causa de la cuarentena obligatoria por el avance del Coronavirus.
Coronavirus: hay 2 mil millones de trabajadores informales en el mundo
La precarización laboral y la imposibilidad de poder generar ingresos pone a un gran sector del mundo en una situación muy crítica. Su realidades son básicamente una cuestión de vida, si no cumplen con la cuarentena se enferman y ponen en riesgo a los demás pero si no pueden ejercer sus trabajos la capacidad de ahorro para mantener sus hogares durante esta emergencia se convierte en una misión imposible.
Los países emergentes y en desarrollo concentran el 93% del empleo informal del mundo, un dato muy importante que puede servir para analizar los posibles impactos negativos que podrían suceder en países como el nuestro, Argentina.
En América Latina hay 130 millones de trabajadores en esta situación. El país que más personas en la informalidad contiene es México, que también cuenta con otros números muy preocupantes como que 57 de cada 100 trabajadores no están afiliados a un empleador, no tienen ningún tipo de pensión o ayuda social y mucho menos una obra social o seguro médico.
Colombia y Brasil son los dos países que persiguen a México en las tasa más altas de empleo informal con un 45,9% y un 46% respectivamente.
EL trabajo informal no solo impacta de manera directa en trabajadores como vendedores ambulantes, quizás son los ejemplos mas evidentes, pero también afecta a personas que trabajan por su cuenta y quizás si cuentas con estudios avanzados u oficios y cobran por una prestación de servicio. Albañiles, pintores, electricistas, modistas, comerciantes y algunos profesionales que forman parte de la clase media en muchos países del mundo están a un paso de engrosar los indicadores de pobreza.
Los reclamos o pedidos de ayuda se extendieron por toda la región y el Coronavirus no merma su avance. La respuesta de los gobiernos en algunos países fue demasiada lenta y en otros todavía está pendiente.