Durante los meses fríos, muchas plantas entran en una etapa de reposo y sus necesidades cambian. Regarlas como en verano puede traer severas consecuencia
¿Cuál es la mejor hora para regar las plantas en invierno?
Partiendo de la premisa que las plantas “sí se riegan en invierno”; con el frío cambian su ritmo y también sus necesidades de agua, por lo que el riego debe ser diferente.
En temporada de frío, la necesidad de regar las plantas comienza a disminuir y la frecuencia se extiende cuando estamos en pleno invierno. Entre las variantes que se deben tener en cuenta al momento de suministrar agua a las plantas, influye si están en el interior o exterior.
Riego de las plantas en invierno
En invierno, lo ideal es regar las plantas del jardín solo una o dos veces por semana, y siempre durante las horas más templadas del día, como la mañana o el mediodía. Las bajas temperaturas y la humedad del ambiente hacen que el suelo tarde más en secarse.
Para cuidar tus plantas correctamente en esta época, tené en cuenta:
- Revisá la humedad de la tierra antes de regar
- Evitá mojar las hojas, especialmente si hay heladas
- Elegí regar entre las 10 y las 15 hs
- Reducí el riego si hay lluvias o niebla frecuentes
- Usá menos cantidad de agua que en verano
No se recomienda regar por la tarde, casi noche, porque si quedan excesos de agua es probable que por las bajas temperaturas se congele y dañe a las plantas.
¡Ojo con la temperatura del agua!
La temperatura del líquido también influye, por lo que se sugiere dejarlo reposar antes de llevarlo a la planta. Tengamos en cuenta que el agua sale más fría que en otras temporadas, por lo que esperar por lo menos unos minutos antes de regar las plantas es primordial.
Agua en invierno: menos es mejor
Un exceso de agua en invierno puede provocar hongos, pudrición de raíces y otras enfermedades, sobre todo en plantas que no toleran la humedad. Por eso, menos es más en esta estación. Además, es clave conocer el tipo de planta que tenés, ya que algunas especies de interior o tropicales pueden necesitar un riego más frecuente que otras más resistentes al frío.
Las plantas más resistentes al frío
Jazmín: puede soportar temperaturas de hasta -10°C. Según el portal español especializado Verdecora "es capaz de crecer en casi cualquier parte".
Durillo: es un arbusto de hoja perenne con flores blancas o rosadas, planta muy resistente al frío. Florece en pleno invierno y representa un gran anticipo de la primavera.
Hiedra: resistente al frío, a la sequía y a la sombra. Es fácil de cuidar y no requiere de mucho riego ni sol. Hay que evitar que crezca más allá de la maceta.
Lavanda: aromática, resistente al frío y al calor y de yapa, aleja a los mosquitos.
Ciclamen: también es una opción infalible para llenar de colores vivos los jardines. Puede llegar a crecer hasta 40 centímetros en caso de que se le brinden los cuidados necesarios