En 2006, Tom Cruise anunció que comería la placenta y el cordón umbilical de su futura niña Suri y Hollywood enloqueció. Lo vincularon a una práctica macabra de la Cienciología, la religión que profesa el actor, y hasta lo tildaron de loco y excéntrico. Sin embargo, años más tarde, otras personalidades siguieron ese camino, como las actrices January Jones y Alicia Silverstone y la ex conejita Holly Madison. Kim Kardashian también ingirió placenta después de dar a luz a su primogénita, North West, y describió la experiencia como "muy recomendable".

Ahora, comer placenta vuelve a ser un tópico de moda después de que otro miembro del clan K, Khloé, embarazada de seis meses, anunciara que consumirá este órgano tan fundamental para el desarrollo del bebé. En un nuevo capítulo de su reality, Keeping Up With The Kardashians, la mediática contó: "La voy a comer en forma de píldoras". Esta es una de las formas de ingesta -y tal vez la menos impresionable- pero también se puede tomar como licuado, utilizarlo como ingrediente principal de un guiso y, sí, crudo, en su estado natural, inmediatamente después de parir.

¿Cuáles son los beneficios? Hay quienes creen que la placenta tiene beneficios múltiples para la flamante mamá. El más importante: ayuda a combatir la depresión posparto. También dicen que estimula la producción de leche, revitaliza a la parturienta, reduce el sangrado después del parto vaginal y estimula al útero a volver a su tamaño natural más rápido. La ciencia no respalda estas afirmaciones y no hay ningún estudio que indique que las píldoras de placenta estén vinculadas a estas mejorías. Sin embargo, muchas mamás que se volcaron a la placentofagia -así es el nombre técnico- sólo hablan maravillas de la experiencia. Kim Kardashian lo contó así: "Obtuve grandes resultados y me sentí tan llena de energía y no tuve síntomas de depresión. Cada vez que tomaba una píldora, sentía una oleada de energía y me sentía realmente saludable y bien".

En países como Estados Unidos e Inglaterra hay todo una industria dedicada a la elaboración de productos curativos en base a la placenta. Las cápsulas son las más solicitadas y cuestan cerca de 300 dólares. De una placenta se pueden extraer entre 80 a 200 pastillas y se suelen tomar 2 por día. Kardashian contó que había pedido las suyas con gusto a uva y que su placenta era tan grande que habían podido fabricar dos frascos.En la Argentina no es una práctica masiva pero de a poco, algunas doulas están enfocándose en las propiedades de este poderoso órgano. Vicky Seguí trabaja con futuras mamás hace 30 años -fue la coach de Paula Chaves y Juana Repetto en sus partos respetados- e instruye a sus "alumnas" a que honren a la placenta. "Tiene mala prensa: feo color e impresiona, pero es tan maravillosa. Estaba dentro del cuerpo, le dio vida al bebé, lo alimentó, hizo el intercambio de nutrientes así que mínimamente hay que observarla. El obstetra a veces muestras las dos caras, la del útero y la que está en contacto con el bebé. Son minutos", detalló.

FUENTE: Todo Noticias
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