Luego de dos años sin la importante peregrinación a la Virgen de Punta Corral, este año se podrá llevar a cabo y distintos organismos se encuentran planificando las distintas actividades a realizar.
Evalúan aumentar los días de visita a la Virgen de Punta Corral
Una de las propuestas en discusión es la de habilitar la iglesia más días de lo habitual, ya que luego de dos años sin peregrinaciones, se espera que este año concurra una mayor cantidad de personas.
En comunicación con Canal 4 el director del SAME, Pablo Jure, destacó que "la peregrinación de Punta Corral es importante no solo a nivel provincial, sino también nacional e internacional”, y afirmó que se está organizando un operativo especial "para cuidar a las más de 150 mil personas que asisten durante tres o cuatro días a visitar a la Virgen". "Punta Corral es uno de los mayores desafíos que tiene el sistema de salud", agregó.
Las asistencias a la peregrinación se encuentran en etapa de planificación. Sobre todo la interrelación con otros organismos para llevar a cabo todas las actividades pero Jure aseguró que el objetivo principal es “brindar una seguridad absoluta todos los peregrinos”.
Hace dos años, en la última visita a la Virgen, fueron más de 100 personas afectadas del SAME y 400 de otras instituciones. Jure aseguró que la planificación depende de los recursos económicos y físicos y que el próximo miércoles en la localidad de Tumbaya personal del SAME se reunirá con otras áreas de asistencia y con la Presidencia de los Peregrinos y el Comisionado de Tumbaya.
En 2019 el personal de salud atendió a 9.600 peregrinos. Con respecto al gran número Pablo Jure explicó que se debe a que muchas de las personas que participan de la peregrinación son enfermas y suben con mucho esfuerzo por un acto de fe.
“Es un lugar muy complejo que asciende hasta 3.870 metros. Por Tunalito son 15 kilómetros de ascenso y por Tumbaya 28 kilómetros de ascenso. Se trata de casi 12 horas de caminata, según el estado físico de cada persona”, detalló.
Las principales atenciones que se realizan en el camino son por deshidratación, cansancio, descompensación de diabéticos e hipertensos y, sobre todo, el “mal agudo de montaña” en personas que tienen factores de riesgo.