El próximo 2 de julio Pedro Ortiz de Zárate se convertirá en el primer beato jujeño. La ceremonia se realizará en la actual ciudad de Orán, en recuerdo del lugar en donde fue martirizado en 1683 por los grupos aborígenes que intentaba evangelizar.
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Pedro Ortiz de Zárate será beatificado el 2 de julio en Orán
Este jueves 19 de mayo se realizó en la Biblioteca Popular de Jujuy una mesa panel para recordar al próximo beato. Estuvo encabezada por el obispo de la diócesis local, César Fernández, y contó con la participación de Leonor María Peirotti y Valeria García.
"Para el pueblo de Jujuy este es un gozo muy grande porque se trata de la primera beatificación de un jujeño que, además, está muy ligado al nacimiento de la vida de esta ciudad", comentó Fernández en diálogo con Canal 4 luego de la mesa panel.
Pedro Ortiz de Zárate, relata el obispo, fue "un hombre público, como hoy sería el intendente, y luego se convirtió en sacerdote y fue durante 22 años párroco de la Iglesia Catedral".
"En ese tiempo - agrega - cuidó a los habitantes de la ciudad tanto en su función pública como religiosa y después, con su aventura misionera, llegó al Valle de Zenta para llevar su evangelización a los pueblos originarios que en ese entonces estaban con bastantes conflictos entre ellos. Allí dio la vida por Jesús junto a Juan Antonio Solinas. A eso lo reconoce la iglesia y nosotros nos sentimos honrados de poder vivir este momento".
La beatificación de Pedro Ortiz de Zárate en Orán
Según indica el obispo, la ceremonia central de la beatificación de Pedro Ortiz de Zárate y de Juan Antonio Solinas será el 2 de julio en Orán, porque ese territorio se presume que fue el martirio de los sacerdotes.
Al día siguiente de la beatificación en Orán, el 3 de julio, habrá dos misas en celebración: una en la Catedral de Jujuy, a las 17, en honor al beato jujeño; y la otra en Italia, en conmemoración de Solinas, que había nacido en ese país.
¿Quién fue Pedro Ortiz de Zárate?
Pedro Ortiz de Zárate nació en San Salvador de Jujuy en 1622. Provenía de una familia de conquistadores, poseedora de varias encomiendas en la región y, gracias a sus conexiones políticas y familiares, llegó a ostentar el cargo de alférez real de su ciudad natal.
En 1644, se casó con Petronila de Ibarra y Argañarás, quien también pertenecía a una de las familias acomodadas de la zona. El matrimonio terminó trágicamente nueve años después, ya que un edificio se desplomó sobre la esposa y dejó viudo a Zárate.
A partir de este acontecimiento, Zárate abandonó su vida civil para estudiar en el seminario de la ciudad de Córdoba y se ordeno sacerdote en 1675. Como religioso, se dedicó a la evangelización de los indígenas del Chaco, junto con los misioneros jesuitas que desempeñaban sus labores en este lugar.
Como parte de esa labor misionera, el beato jujeño debió mediar entre las autoridades españolas y los grupos indígenas. Pese a sus intentos por establecer la paz, los nativos atacaron la comitiva formada por el cura y los jesuitas Diego Ruiz y Antonio Solinas. Los tres murieron asesinados el 27 de octubre de 1683 en lo que actualmente es la ciudad de Orán.