Katherina es una niña jujeña que tiene 12 años y desde muy pequeña le detectaron que posee altas capacidades al mostrar algunas señales que sus padres lograron detectar ante situaciones que le llamaban la atención e ingresó a un programa especial del Ministerio de Educación para chicos superdotados.
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La historia de Katy, una niña jujeña con altas capacidades
En ese sentido, Nancy Díaz, madre de la niña, dialogó con Canal 4 y expresó que "ella empezó haciendo cosas que nos sorprendían, como el dibujo o vocabulario que adquirió a los dos o tres años. A lo largo de las semanas iba evolucionando mucho, yo soy docente y empecé a ver como las distintas etapas en cuánto al dibujo estaban muy adelantadas en ella. Me llamaba mucho la atención y con el tiempo fue muy llamativo el tema de su casualidad. Cuando tenía 4 o 5 años, me informaron que en el Ministerio de Educación había una área especial que atendía a niños con altas capacidades. Ahí empezó el proceso de evaluación que le hicieron a ella.
"Es posible que padres no se den cuenta de esto, es muy importante detectar estas señales que se dan muy de temprano y uno puede abordar mejor el acompañamiento. Algo que caracteriza a estos chicos es la frustración y una constante demanda de información y formación. A mi me pasaba que ella quería aprender piano, otros idiomas, ciencia, matemáticas y no había empezado ni el primer grado. Hay que escuchar a los chicos".
Nancy recordó dos episodios claves que le llamaron la atención de Katy: uno a los dos años cuando dibujó a su familia con círculos, pero con buenas definiciones del rostro y partes del cuerpo; y el otro a los 4 o 5 años cuando empezó a relatar historias que ocurrían "en otro mundo" con personajes y mucha claridad.
"Hay una falsa creencia que los niños con altas capacidades les va re bien en la escuela, puede pasar eso o no, porque la desinformación en los docentes puede llevar a una mala calificación en cuanto al comportamiento. Muchos son dispersos porque entienden rápido lo que le dan en la escuela o no les interesa. Eso pasaba mucho con Katy, que la separaban del grupo porque ella hacía todo muy rápido y empezaba a hacer otras cosas", añadió.
Asimismo, señaló que "desde que ingresó al programa de chicos con altas capacidades empezó a tener acompañamiento psicológico, "eso necesita mucho porque había un tema en la integración, a ella le costaba eso, pero ahora está mucho más abierta a armar grupos y mejoró demasiado en lo social ya sea en la escuela, en las instituciones a las que va y en el barrio".
"Es una niña muy buena, con mucha empatía, sabe adaptarse a todo. El año pasado, la virtualidad en la escuela, fue positivo para ella ya que hizo todo a su ritmo, es muy independiente y se adaptó a todo. Me cuesta frenarla con lo que le dan en la escuela, siempre quiere hacer más tareas", finalizó Nancy Díaz.