"Cuando ingresé al mundo de los bebés prematuros no estaba aún embarazada del niño que me convertiría en una mama prematura", empezó diciendo en diálogo con TodoJujuy.com, Mariana Romero, una jujeña con un corazón enorme que desde hace años ayuda a pequeños en esa situación.
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La historia de Mariana y su amor por los bebés prematuros
Ella arrancó este tránsito por la solidaridad hace varios años en la ONG Abrazos de Pulpitos que confecciona muñecos de ese animalito que le sirven a los bebés prematuros para su estimulación y recuperación en la incubadora.
"Era tejedora desde los 12 años, y en facebook leyendo un dia, vi una publicacion donde pedían manitos tejedoras, para poder hacer unos muñequitos terapéuticos. Al leer la noticia, dije dentro mio, ya de alma solidaria desde pequeña, esto es lo mio, yo debo hacerlo", comentó.
Sobre lo que la incentivó a sumarse a esta causa dijo lo siguiente: "Había algo en mi que me motivaba y emocionaba a la vez, para poder llegar a ayudar a un pequeñito. El voluntario, el que de corazón se vuelve solidario, no lo hace por reconocimiento, sino porque necesita ayudar a otros, es parte de su ser, lo identifica como tal y cada uno va encontrando su camino".
La vida la sorprendió
Contó que en el año 2017 trajo Abrazos de Pulpitos a Jujuy, se puso a trabajar con eso convocando a más tejedoras y entregaron más de 4.000 muñecos terapéuticos. En ese mismo año, la vida la sorprendió, ya que en junio se enteró que estaba esperando un bebé que meses más tarde, por obra del destino, nació prematuro.
"Fue como una antesala premonitoria, yo sabía que me esperaba. Con casi 36 años tenía problemas graves de salud y era un embarazo de alto riesgo", mencionó y sostuvo que estuvo mucho tiempo internada con hemorragias todos los meses.
Asimismo señaló que "mi meta era aguantar lo más que pudiera para que Benicio naciera. Debía llegar a las 37 semanas para que no fuese prematuro. Yo igual había preparado su pulpito porque ya sabía que podía llegar antes y tendría su compañero si eso pasaba".
Y eso fue lo que pasó, el bebé nació en la semana 35.
Tras el nacimiento, ambos estuvieron en terapia intensiva y no pudo verlo al principio hasta que lo hizo recién al cuarto día, "lo recuerdo con lágrimas en los ojos, porque fue duro, miles de sensaciones. Nunca vi llorar tanto a mi esposo como esa vez.
Cuando lo vió, el pequeño guerrero estaba aferrado a su pulpito y a los diez días, logró salir de terapia. Hoy Benicio tiene 4 años y goza de muy buena salud.
En la actualidad, Mariana es la referente de la ONG Abrazando Corazones donde sigue realizando junto a su equipo esta loable tarea de solidaridad con bebés prematuros y también con niños y mamás de escasos recursos. Siempre necesitan ayuda ya que se sostienen a pulmón, para sumarse hay que comunicarse a este número: 3885750674.