A Ramiro le gusta jugar a la play y es hincha de Boca. Cursa 1° año de la secundaria en el Colegio Los Lapachos de Jujuy e ir a clases, aprender y estar con sus compañeros es una de las cosas que más disfruta. Ramiro nació hace 14 años con una enfermedad congénita, el síndrome de Apert y, gracias a los tratamientos que hace desde los cuatro meses, tuvo y tiene un desarrollo prácticamente normal. Hoy está completamente adaptado a su entorno, a sus compañeros y a su vida de adolescente.
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"La vacunación les permite retomar su vida: es invaluable"
Ramiro estuvo mucho tiempo esperando su vacuna contra el coronavirus, esa dosis que le puede devolver un poco más de su vida normal con sus amigos.
Después de que se vacunaron sus abuelos, su mamá y su hermano de 19 años, él también quería saber cuándo le iba a tocar. Y por eso la noticia de que el 3 de agosto comenzaría la vacunación a los chicos de 12 a 17 años con condiciones priorizadas de salud fue un gran momento. "Cuando le avisamos que se iba a vacunar fue una expectativa general y para él, fue todo un acontecimiento", cuenta a Todo Jujuy su mamá, Gabriela Amador.
"A esta altura, a mí me sorprende mucho la consciencia que tienen los chicos de lo que fue el encierro, de lo que fueron los peligros y de la importancia de poder acceder a una vacuna. Me asombró mucho su toma de consciencia y su alegría de poder acceder a la vacunación contra el coronavirus", comenta Gabriela y detalla que su hijo recibió su dosis de Moderna a la siesta y que no tuvo ninguna reacción adversa. "Nos quedamos acá en casa a la tarde, previendo cualquier consecuencia o síntoma pero por ahora está perfecto", indica. Sentado a su lado, él confirma lo bien que está y lo feliz que se siente.
Para Ramiro, haber recibido su vacuna contra el coronavirus es una alegría: significa que está más cerca de tener un desarrollo normal de las clases. Como cuenta su mamá, para los adolescentes y los chicos la necesidad de poder reencontrarse es invaluable y ellos saben estimar ese encuentro que, aún con protocolos, se vuelve más habitual.
Para Gabriela, como para tantos otros papás, que sus hijos estén vacunados es "realmente un alivio". "A nivel nacional hicimos esta movida para que los chicos puedan estar protegidos también, tanto por su condición, discapacidad y comorbilidades como para recuperar un poco de sus vidas", cuenta y agrega que el próximo paso será que también los menores de 12 años puedan ser vacunados.
El mensaje de Gabriela para otros papás y mamás como ella es claro: "Aprovechen la posibilidad de poder vacunar a sus hijos, es invaluable para una mamá saber que a sus hijos están protegidos. No tengan miedo, los chicos están perfectos después".