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2 de diciembre de 2022 - 17:10 Qatar 2022.

Mundial Qatar 2022: el conflicto entre Serbia y Suiza

Jugadores de ambas selecciones son militantes de la independencia de Kosovo y en cada partido manifiestan su ideología. Conocé la historia de esta rivalidad.

En el año 2008, Kosovo declaró su independencia de Serbia, pero este país no la reconoció y nuevamente estalló un conflicto político - social entre ambos que ya venía desde hace tiempo atrás cuando fue la guerra. Este contexto apareció en el fútbol cuando se jugó el Mundial Rusia 2018 y en el Mundial Qatar 2022 se volvió a repetir.

El problema no es entre Serbia y Suiza, pero sí toca el corazón de dos protagonistas del encuentro que ambas selecciones disputan este viernes.

Xherdan Shaqiri, figura de Suiza, y Granit Xhaka, emblema de Serbia, nacieron en Kosovo y durante el partido que se disputó entre ellos en Rusia 2018 manifestaron su ideología a través de los festejos ya que los dos cuando marcaron cruzaron las manos e hicieron el símbolo del águila que caracteriza a su nacionalidad.

Durante el encuentro que se disputa en este mundial, nuevamente Shaqiri convirtió y en esta ocasión hizo el gesto del silencio hacia la hinchada.

Los antecedentes en Rusia 2018

Aquel encuentro, disputado en el estadio de Kaliningrado, sirvió como venganza para Shaqiri y Xhaka, que tenían presente el daño que Serbia les había hecho durante la guerra de Kosovo a finales de los 90 y el no reconocimiento de la independencia de Kosovo después de diez años.

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El festejo de Shaqiri y el botín que usó en ese partido.

Esto era de especial dolor para Shaqiri, cuyo padre fue apaleado y detenido por yugoslavos al promover la independencia de la región. El futbolista no escondía sus orígenes, los lucía orgulloso.

Una bandera de Kosovo adornaba su bota izquierda, junto a la suiza, mientras que nunca obvió su deseo de jugar con Kosovo, posibilidad que la FIFA desestimó cuando, en 2016, Kosovo formó su equipo y el organismo declaró que no podría hacer el trasvase al ya haber jugado para una selección.

Shaqiri y Xhaka no eran los únicos jugadores de aquella Selección Suiza con pasado kosovar o albanés. Valon Behrami nació en Kosovo y lleva tatuada una bandera de este país en el pecho, Blerim Dzemaili nació en Albania, cerca de la frontera con Macedonia del Norte. Todos apoyaron la independencia de Kosovo.

Lucir aquellas águilas supuso a Shaqiri y Xhaka una sanción por parte de la FIFA. Tuvieron que pagar 10.000 francos suizos (10.000 euros) cada uno, pero no fueron suspendidos y pudieron seguir jugando el Mundial. La FIFA no recoge en su reglamento multas por llevar banderas, pero sí por mostrar símbolos que puedan exaltar al público. De hecho, en ese mismo partido, los serbios tuvieron que pagar más de 50.000 euros por pancartas y mensajes discriminatorios y por lanzar objetos al campo.

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