Recientemente, varias obras ficticias han comenzado a abordar el papel de las mujeres en la exploración espacial. Tal vez como una manera de ampliar la representación femenina en la esfera de la ciencia ficción, o como una forma de explorar temas relacionados con el avance de la racionalidad científica y la expansión de sus fronteras. En esta línea, Netflix cuenta con varias producciones que pueden adecuarse a esta descripción.
Netflix: "La señal", una historia sobre una astronauta llena de drama e intriga
La serie alemana, compuesta por tan solo cuatro episodios, se coloca como la segunda más popular en Netflix.
En la mayoría de estas obras ficticias, ya sean películas o series, una astronauta femenina se embarca en una misión que presenta una dualidad. Por un lado, se enfrenta a las demandas y responsabilidades de su carrera espacial, así como a las presiones asociadas con el cumplimiento de una misión específica. Por otro lado, debe lidiar con la relación con el mundo real que deja atrás, especialmente con su familia.
Estos aspectos se pueden observar tanto en "Prometo regresar" (2019), una película dirigida por Alice Winocour con Eva Green, como en las nuevas series "Constellation" de Apple TV+ y "La señal", la cual acaba de ser lanzada en Netflix. Se aborda la historia de una astronauta, la complejidad de su misión espacial y su vínculo con su hija pequeña que aguarda en la Tierra.
En los tres ejemplos, lo científico se mezcla con lo humano, ya sea explorando las rutinas diarias o misiones extraordinarias marcadas por lo inusual. La narrativa fusiona los tiempos en el espacio y en la Tierra para entender los desafíos de este viaje. Se evidencia la influencia existencial de la ciencia ficción, similar a "2001: Una odisea del espacio" de Kubrick o "Solaris" de Tarkovski, donde la mente humana es tan relevante como sus acciones.
"La señal" resulta intrigante. Compuesta por cuatro partes, mantiene una cohesión visual, su división no tanto por diseño narrativo sino por las demandas de la estructura serial. Sven (Florian David Fitz, también coautor del guion) y Charlie (Yuna Bennett), padre e hija, aguardan en un vasto paisaje al aire libre las imágenes de Paula (Peri Baumeister) mientras desciende a la Tierra.
A medida que aumenta la ansiedad entre los espectadores frente a la gran pantalla, el artefacto expulsado que caerá en territorio chileno tarda en desplegar sus paracaídas. Descubrimos algo que los familiares de los astronautas aún no saben: Paula experimenta un estado de shock y retrasa el rescate hasta el último momento.
Tras el aterrizaje, se suceden las celebraciones, la ansiosa espera del regreso y los saludos en horario estelar. La mente maestra detrás de la misión en la Estación Espacial Internacional es Benisha Mudhi (Sheeba Chaddha), una adinerada de ascendencia india que muestra un claro interés en respaldar avances científicos a través de nuevas tecnologías, especialmente en el ámbito médico.
Paula se ha unido a la misión con la esperanza de descubrir avances que puedan mejorar la audición de su hija Charlie, quien sufre de cierta pérdida auditiva y depende de un implante coclear.
Sin embargo, lo que inicialmente genera felicidad y euforia, se convierte en un caos de angustia cuando el avión que lleva de vuelta a los astronautas a Alemania desaparece en las costas de Irlanda. Al principio, la situación es un misterio, luego se plantea la posibilidad de un accidente, y finalmente surgen sospechas de un acto terrorista, con grabaciones que sugieren la presencia de Paula y su compañero Hadi (Hadi Khanjanpour) en la cabina del piloto.
Inmersos en una dolorosa incertidumbre, Sven y Charlie enfrentan los cuestionamientos de las autoridades y el acoso mediático, mientras intentan desentrañar el misterio en torno a Paula. El relato, con astucia, alterna entre diferentes momentos temporales, mostrándonos no solo el presente de Sven y Charlie, sino también los eventos pasados: el viaje espacial de Paula y fragmentos de su vida previa.
El enigma que plantea la miniserie radica en el comportamiento de Paula, oscilando entre un descubrimiento extraordinario y la posibilidad de un estado psicótico. Aunque inicialmente se enfoca en la dinámica familiar y el impacto del accidente, a partir del segundo episodio el tono cambia, revelando una paranoia inquietante originada por el descubrimiento de una señal misteriosa. Una voz en el espacio, ajena a la Tierra, que resuena en los oídos de Paula.
En cuanto a su autenticidad, evidentemente hay una influencia palpable de narrativas paranoicas, desde "Blow Up" de Antonioni hasta "La conversación" de Coppola. Esto se refleja incluso en el ritmo, que se acelera con la intriga espacial y se vuelve más introspectivo en la Tierra. No obstante, la verdadera clave yace en el interior de Paula, que permanece como un enigma tanto para su familia como para sí misma. El espacio actúa como un eco de su existencia, necesitando el vacío para ser reconsiderada desde una nueva perspectiva.