Una investigación de gran alcance llevada adelante por la Justicia de Tucumán permitió desarticular una banda delictiva que operaba en la provincia y se dedicaba al robo de camionetas de alta gama. Según las pesquisas, los autos eran luego trasladados a Bolivia, donde podían ser vendidos o utilizados como forma de intercambio por sustancias estupefacientes.
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Cayó una banda que robaba camionetas de alta gama en Tucumán y las llevaba a Bolivia
La investigación, que se extendió durante nueve meses, permitió detener a tres personas en la capital tucumana y realizar 14 allanamientos en Córdoba.
El operativo se desarrolló a través de una serie de allanamientos realizados de manera simultánea en Tucumán y Córdoba, como resultado de una tarea coordinada entre la Unidad Especializada de Robos y Hurtos III del Ministerio Fiscal tucumano, a cargo de la fiscal Alejandra Navarro, y los equipos de investigación pertenecientes a ambas provincias.
Tres detenidos y dos robos bajo investigación
En San Miguel de Tucumán, los operativos permitieron concretar el arresto de tres personas vinculadas con la organización delictiva, entre ellas dos hombres y una mujer, todos residentes en los barrios El Salvador y Oeste III de la capital provincial.
Los detenidos quedaron imputados por el delito de asociación ilícita y, además, serían señalados como participantes directos en dos hechos de robo cometidos en la vía pública de San Miguel de Tucumán.
El primer robo tuvo lugar el 20 de marzo, sobre la primera cuadra de la calle Honduras. Días después, el 29 de marzo, se produjo el segundo episodio en el cruce de Juan B. Alberdi y Lavalle, frente a la plaza Belgrano y a pocos metros del Hospital Ángel C. Padilla.
De acuerdo con lo informado por la Unidad Fiscal que interviene en la causa, los sospechosos oriundos de Tucumán habrían tenido a su cargo distintas tareas dentro de la estructura delictiva, entre ellas el apoyo logístico, la recepción y el traslado de los vehículos robados. Estas actividades, según la pesquisa, evidenciarían su integración y colaboración con la organización.
Nueve meses de inteligencia para desbaratar la banda
En base a lo expeusto por el Ministerio Público Fiscal, para reconstruir el funcionamiento de la organización delictiva fueron necesarios nueve meses de trabajo de inteligencia, a cargo de la Dirección de Análisis Criminal del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF).
Como parte de esas tareas, los especialistas tucumanos trabajaron en conjunto con investigadores de Córdoba y llevaron adelante un exhaustivo estudio de registros audiovisuales y de las comunicaciones telefónicas. El cruce de esa información permitió establecer la existencia de una banda integrada por personas de ambas provincias.
Según las conclusiones alcanzadas por los peritos del ECIF, los integrantes de la organización que operaban desde Córdoba tenían como función aportar los dispositivos y recursos tecnológicos necesarios para forzar los sistemas de seguridad de los vehículos de alta gama, principalmente Toyota Hilux y SW4, y lograr ponerlos en funcionamiento.
Luego de concretar los robos, los vehículos pasaban a manos de los integrantes de la estructura tucumana, quienes tenían a su cargo trasladarlos hacia el norte del país para, posteriormente, ingresarlos a Bolivia.
Los allanamientos en Córdoba
El despliegue realizado en Córdoba comprendió 100 procedimientos de allanamiento durante la misma jornada. De ese conjunto de operativos, 14 fueron ordenados en el marco de la investigación iniciada en Tucumán y tuvieron como finalidad localizar a cuatro personas señaladas como integrantes de la organización delictiva, entre ellas dos hermanos.
El resto de los procedimientos realizados en la provincia de Córdoba se enmarcaron en expedientes relacionados con robos agravados y presunta asociación ilícita.
En ese territorio, la organización también se dedicaba a apoderarse de vehículos de alta gama, a los que posteriormente les alteraban las numeraciones correspondientes al chasis y al motor. De esta manera, los rodados podían ser puestos a la venta de forma fraudulenta mediante documentación apócrifa, desmantelados para comercializar sus partes, empleados en la comisión de nuevos delitos o enviados hacia el norte del país con fines de comercialización.