“Cuando no se puede usar las redes sociales, sobre todos los adolescentes, comienzan con enojos, irritabilidad, falta de concentración, bajo rendimiento académico; dificultades para dormir (…). Genera un montón de síntomas al no poder acceder” explicaba la licenciada Gabriela Martínez Castro, experta del Centro de Estudio en Trastorno de Ansiedad.
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Redes sociales y ansiedad: ¿cómo darnos cuenta si somos adictos al móvil?
La caída de las redes sociales provoca síntomas de ansiedad, sobre todo en los adolescentes, “no tienen habilidad sociales para establecer dialogo” apuntó la Licenciada Gabriela Martínez Castro.
Tomando como punto de partida la última caída de redes sociales a nivel mundial, en este podcast dialogamos con la licenciada Gabriela Martínez Castro, Centro de Estudio en Trastorno de Ansiedad sobre los síntomas de la ansiedad a las redes sociales, los puntos que debemos estar atentos y el cuidado de la “salud mental”
La caída de WhatsApp, Facebook e Instagram, las redes de comunicación e influencia más usadas en todo el mundo, han causado un gran impacto en la salud mental de grandes, pero por sobre todo de chicos lo que preocupa a especialistas a nivel global.
El podcast de hoy nos lleva un “punto de corte” para determinar si tenemos una adicción. Cada uno debemos pensar si nos sentimos afectados en las actividades cotidianas cada vez que estamos sin el móvil y las redes sócales. En el momento que en donde dejamos de hacer cosas para “estar en las pantallas” como dejar de comer, levantarnos, hacer deportes para estar conectados, esto ya se vuelve una adicción.
¿Cómo sé si sufro adicción a las redes sociales?
Las pruebas diagnósticas suelen implicar evaluaciones psicológicas y entrevistas para determinar el grado de dependencia del móvil:
*Entrevistas clínicas: los psicólogos y psiquiatras pueden realizar entrevistas clínicas detalladas para evaluar el comportamiento del paciente, su relación con el móvil y cómo esta dependencia afecta su vida cotidiana y relaciones.
*Cuestionarios estandarizados: existen cuestionarios estandarizados diseñados para evaluar la adicción al móvil. Estos cuestionarios contienen preguntas específicas sobre el comportamiento del individuo en relación con su uso del móvil, ayudando a los profesionales a evaluar la severidad de la adicción.
*Evaluaciones psicológicas: los psicólogos pueden realizar evaluaciones psicológicas para identificar posibles trastornos subyacentes que podrían contribuir a la adicción al móvil, como la ansiedad o la depresión. Estas evaluaciones pueden ayudar a comprender mejor el panorama general y personalizar el enfoque del tratamiento.
*Observación del comportamiento: observar el comportamiento del individuo en situaciones específicas, como durante las interacciones sociales o en el trabajo, puede proporcionar pistas sobre la gravedad de la adicción al móvil y cómo está afectando su vida diaria.
¿Se puede prevenir?
La prevención de la adicción al móvil implica la conciencia temprana y la educación sobre el uso responsable de los dispositivos móviles.
Establecer límites de tiempo para el uso del móvil, fomentar actividades al aire libre y promover la comunicación cara a cara son pasos importantes para prevenir esta adicción.
Tratamientos para la adicción al móvil
El tratamiento para la adicción al celular puede implicar terapia cognitivo-conductual, que ayuda a las personas a identificar y cambiar patrones de pensamiento y comportamiento.
También se pueden utilizar técnicas de manejo del estrés y terapias de grupo para ofrecer apoyo emocional. En casos graves, la intervención de un psicólogo o psiquiatra especializado puede ser necesaria para abordar los problemas subyacentes que contribuyen a la adicción.
Consecuencias de las adicciones a redes sociales
Una de las mayores consecuencias, explicaba la licenciada, es la perdida de la capacidad de creatividad e interacción con los otros, ya que nos comunicamos mediante los móviles pero no de manera personal.
A su vez, impacta en la capacidad de dialogo, interacción, descanso y concentración. La pérdida de hábitos saludables, menor intimidad y confidencialidad y la exposición a personas anónimas puedan ser un verdadero peligro.