Weasel, un perro golden retriever de 15 años, logró restablecer casi totalmente su capacidad para desplazarse después de realizar durante tres meses una rutina diaria de Pilates en el estudio de su dueña. Las imágenes que muestran su evolución se viralizaron en Instagram y alcanzaron 1,8 millones de visualizaciones.
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Viral: un perro de 15 años volvió a correr gracias al Pilates tras perder la movilidad
El animal recuperó gran parte de su capacidad para caminar después de tres meses de ejercicios adaptados que realizó con la ayuda de su dueña.
El perro también tiene su propia cuenta en la plataforma, identificada como @paw.lates, donde se hizo conocido con el sobrenombre de “el perro de Pilates”.
Según informó el New York Post, Jillian Loustaunau, profesora certificada de Pilates y dueña del centro Movmint Pilates, ubicado en Kailua, Hawái, encontró una manera de ayudar a su perro recurriendo a sus conocimientos profesionales. La iniciativa surgió luego de que su mascota dejara de poder caminar repentinamente unos meses atrás. Ante la falta de resultados satisfactorios con los tratamientos habituales, decidió poner en práctica sus propias técnicas con la esperanza de mejorar su movilidad.
La visita al veterinario le reveló una conexión con su propia disciplina
El proceso de recuperación comenzó con una visita a un veterinario que se especializa en acupuntura y rehabilitación física. A medida que avanzaban las sesiones, Loustaunau advirtió que algunos de los movimientos recomendados para su mascota eran muy parecidos a las rutinas que suele enseñar en sus clases de Pilates.
Esta coincidencia despertó aún más su interés al recordar un antecedente relacionado con los orígenes de la disciplina: Joseph Pilates, quien desarrolló este método de entrenamiento, se inspiró en la manera en que se mueven los gatos para crear sus ejercicios.
En una publicación de Instagram acompañada de videos e imágenes, la propietaria de Weasel relató lo sucedido y definió aquella experiencia como “un momento de revelación”, según consignó el medio estadounidense.
A partir de ese descubrimiento, decidió llevar a su mascota al estudio donde trabaja y diseñar una rutina de rehabilitación especialmente pensada para sus necesidades. El golden retriever comenzó a ejercitarse en el reformer y después incorporó otros equipos tradicionales de Pilates, como el Cadillac, la silla, el CoreAlign y el ladder barrel. Al referirse a la evolución del animal, su dueña reconoció que aún le resulta sorprendente “cuánto disfruta usar estas máquinas y cuánto lo están ayudando”.
La rehabilitación animal con métodos no convencionales crece a nivel global
El caso de Weasel refleja un fenómeno que está ganando terreno a nivel internacional: la expansión de los tratamientos de rehabilitación para animales. De acuerdo con un informe de la consultora especializada en análisis de mercados Straits Research, este sector movió alrededor de USD 1.100 millones durante 2025 y las estimaciones indican que podría alcanzar los USD 2.970 millones para 2034, con un incremento anual promedio del 11,71%.
Dentro de esta industria, la fisioterapia ocupa el primer lugar y concentra el 34,2% de la facturación total. Detrás se ubican otras alternativas terapéuticas, entre ellas la hidroterapia y los procedimientos que utilizan láser.
La expansión de este mercado se explica por una combinación de factores, entre ellos el crecimiento de la cantidad de hogares que tienen animales de compañía, la ampliación de las pólizas de cobertura veterinaria y el interés cada vez mayor de los propietarios por costear terapias especializadas. En ese sentido, el informe señala que quienes cuentan con un seguro para sus mascotas presentan 2,3 veces más posibilidades de recurrir a tratamientos de rehabilitación que aquellos que no disponen de este respaldo económico.
Al mismo tiempo, prácticas que antes estaban reservadas a centros especializados comenzaron a incorporarse a la oferta habitual de atención veterinaria. Entre ellas se encuentran los ejercicios en cintas de marcha bajo el agua, las sesiones de acupuntura realizadas por profesionales acreditados y las rutinas destinadas a recuperar funciones físicas, que hoy también pueden encontrarse en clínicas de atención comunitaria.
En tres meses, el perro volvió a correr y nadar en las playas de Hawái
La evolución de Weasel terminó siendo mucho más favorable de lo que su dueña había imaginado. En un principio, la instructora puso en marcha las sesiones con una meta modesta: mantener las facultades físicas que todavía conservaba su mascota, sin esperar una mejoría significativa. No obstante, después de tres meses de entrenamiento diario, el golden retriever logró recuperar prácticamente toda su movilidad.
La propia Loustaunau compartió en sus redes sociales que había recurrido al Pilates con la intención inicial de evitar que su perro perdiera aún más capacidad para moverse. Sin embargo, la respuesta al programa de ejercicios fue mucho mejor de lo previsto y, en poco tiempo, el animal se encontraba “casi de vuelta al cien por ciento”, según describió la profesional.
La notable transformación de Weasel motivó a su dueña a desarrollar una propuesta de formación a distancia bajo el nombre de “Pawlates 101”. La iniciativa busca ofrecer orientación a quienes tienen animales de compañía que atraviesan problemas de movilidad parecidos. Quienes estén interesados en participar pueden anotarse a través de las cuentas en redes sociales del estudio que funciona en Kailua.
El caso también generó numerosas reacciones entre los usuarios de Instagram. Una de las personas que comentó la publicación celebró la iniciativa con la frase: “Un perro haciendo Pilates… ICÓNICO. El Pilates es para todos”. Otros internautas hicieron hincapié en el cariño y la dedicación con los que fue atendido el golden retriever. “Así es como merecen ser tratados. Eres un ángel”, expresó uno de ellos. A su vez, otra seguidora contó que la historia la había hecho llorar y explicó que se sintió especialmente conmovida por tener un labrador de edad avanzada.
La publicación también recibió algunas observaciones negativas. “El perro solo quiere estar en un campo olfateando y persiguiendo ardillas”. Frente a esa crítica, la dueña de Weasel respondió de manera contundente y aclaró: “No tenemos ardillas en Hawái, pero hacemos esto para que pueda correr, buscar cosas y nadar en algunas de las mejores playas del mundo”.
