Entre las pastillas había antipsicóticos, también utilizados para combatir la esquizofrenia y la depresión, y antiepilépticos, que se emplean en la fase maníaca del trastorno bipolar.
El incidente se produjo cuando una mujer perdió la medicación para su hijo de 17 años. Otro cliente dejó entonces los medicamentos cerca de un cesto con dulces para Halloween. El error final lo cometió una empleada del establecimiento, que mezcló pastillas y caramelos por accidente.
Según trascendió la policía quiso calmar a los padres de los chicos afectados y les explicó que los medicamentos consumidos no dañarían su salud. Lo cierto es que los efectos secundarios de este tipo de pastillas puede provocar ciertas complicaciones, como diarrea, vómitos o dolor de estómago.