La representación legal de Jair Bolsonaro informó en la noche del jueves que presentará una apelación contra la sentencia de 27 años y tres meses de cárcel dictada por la Corte Suprema de Brasil, que lo responsabilizó de encabezar un plan golpista para sostenerse en el poder tras su derrota electoral en 2022.
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Tras ser condenado a 27 años de prisión, Jair Bolsonaro apelará la decisión de la Corte Suprema
La defensa del ex presidente consideró desmedido el fallo y denunció irregularidades. Los abogados Jair Bolsonaro apelarán en todas las instancias.
Los letrados del ex presidente adelantaron que recurrirán a todas las instancias disponibles, incluso tribunales internacionales, y que ya preparan un recurso para impugnar el fallo.
Defensa cuestiona el fallo y anticipa una apelación
En un comunicado firmado por Celso Vilardi y Paulo da Cunha Bueno, defensores de Bolsonaro, se calificó de inadmisible la resolución emitida por la Primera Sala del máximo tribunal.
“La defensa del ex presidente de la República, Jair Bolsonaro, recibe con respeto la decisión de la Sala Primera del Tribunal Supremo Federal. Sin embargo, no puede dejar de manifestar su profundo desacuerdo e indignación con los términos de la decisión mayoritaria”, expresaron.
Los abogados consideraron que las sanciones impuestas eran “absurdamente excesivas y desproporcionadas”, y añadieron: “Analizaremos la sentencia para presentar un recurso”.
El máximo tribunal resolvió la causa con una mayoría de cuatro votos que respaldaron la condena, frente a uno que se inclinó por la exoneración. Según la fundamentación, Bolsonaro impulsó un plan destinado a poner en duda el veredicto de las urnas e incentivar acciones dirigidas a alterar el orden institucional, situación que desembocó en el asalto y destrozos en las sedes de los tres poderes del Estado —Ejecutivo, Legislativo y Judicial— el 8 de enero de 2023 en Brasilia.
El asalto a las instituciones como eje de la condena
Las grabaciones y fotografías de aquellos hechos impactaron a toda la nación y derivaron en numerosas causas judiciales relacionadas con la preservación del sistema democrático.
En representación de su defendido, Vilardi y da Cunha Bueno afirmaron que “Jair Bolsonaro no atentó contra la democracia y nunca participó de ningún plan ni de la intentona golpista del 8 de enero de 2023”. Argumentaron que el proceso judicial no les permitió estudiar y refutar en detalle las pruebas. “Expresamos nuestro descontento por la falta de tiempo para analizar las pruebas que pesaban contra nuestro cliente, lo que limitó nuestra actuación”, expusieron en el documento.
La sentencia se apoya en la imputación de que Bolsonaro lideró un pacto entre autoridades y particulares con el fin de ejecutar un quiebre institucional, motivado por el revés electoral en los comicios presidenciales. El dictamen subraya la seriedad de los hechos, calificados como un ataque al orden constitucional, y concluye que el ex jefe de Estado intentó desconocer el veredicto popular para mantenerse en el cargo en abierta violación a la Carta Magna de Brasil.
A sus 70 años, Bolsonaro tiene la posibilidad de solicitar que la condena sea cumplida en modalidad de arresto domiciliario, alegando razones vinculadas a su estado de salud.
En la actualidad ya permanece en su domicilio, imputado por un presunto incumplimiento de medidas preventivas dentro de otro proceso judicial separado. Esta situación podría prolongarse de acuerdo con lo que finalmente determinen los recursos interpuestos por sus abogados.
Estrategia de la defensa para instancias internacionales
El círculo cercano del ex mandatario apuesta a revertir el fallo a través de apelaciones ante tribunales de mayor jerarquía o incluso organismos internacionales, con el objetivo de obtener una revisión completa del proceso.
Los abogados fundamentan su postura en la presunta inocencia de Bolsonaro, en la carencia de garantías dentro del proceso y en lo que consideran una sanción de duración desmedida. La chance de acudir a tribunales fuera del país representa una vía inédita en la experiencia reciente de expresidentes de Brasil.
Con la elevación de la apelación, la causa continuará transitando el circuito judicial interno y —si corresponde— podría llegar a instancias internacionales. El resultado permanece incierto, mientras la defensa sostiene su argumento y el ex jefe de Estado enfrenta una condena que no encuentra paralelo en la política brasileña de las últimas décadas.