Las hemorragias nasales, también llamadas epistaxis, son muy frecuentes en esta época de viento norte como la que atravesamos en agosto en Jujuy, asimismo se estima que el 60% de la población sufrirá algún episodio de hemorragia nasal a lo largo de su vida.
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Viento norte y sangrado de nariz, como cortar la hemorragia
Estas hemorragias se producen por el daño o rotura de alguno de los vasos sanguíneos que circulan por la nariz. La mayoría de las veces se dan en pequeños vasos superficiales situados en la entrada de la nariz. Estos vasos, al ser muy superficiales, están muy expuestos a agresiones externas y suelen generar hemorragias leves que no representan una pérdida importante de sangre para el paciente.
Cualquier agente que genere irritaciones nasales como las producidas por procesos catarrales o gripales, por manipulaciones con dedos o pañuelos, o por traumatismos, puede favorecer o provocar una hemorragia nasal.
Quién tiene más riesgo de sufrir hemorragias nasales y por qué
No todo el mundo tiene el mismo riesgo de sufrir una epistaxis. Existen múltiples factores que favorecen que alguien tenga hemorragias nasales. Por ejemplo, aquellas personas que tengan procesos irritativos crónicos de la nariz como una rinitis. También presentan más riesgo aquellas personas que tengan algún problema de coagulación o tomen medicación anticoagulante (heparina, Sintrom, etc.) o antiagregante (aspirina, etc.).
La hipertensión, los cambios hormonales, las temperaturas muy altas o bajas, o las alteraciones anatómicas de la nariz, como desviaciones importantes del tabique nasal, son también causas que aumentan el riesgo de padecer hemorragias nasales.
Cómo actuar para cortar una hemorragia nasal
La mayor parte de las hemorragias nasales ceden espontáneamente. Si no es el caso, es importante seguir los siguientes pasos:
- Inclina la cabeza ligeramente hacia delante. Esto favorece que la sangre salga por la nariz y no se dirija hacia la garganta.
- Comprime la punta de la nariz (la zona blanda), ejerciendo una presión constante con los dedos durante 5 o 10 minutos.
- Si persiste el sangrado, puedes introducir en la nariz una gasa seca o impregnada en agua oxigenada o suero durante unos minutos mientras vuelves a comprimir con los dedos.
Si el sangrado persiste pese a estas medidas o es de importante cuantía, debes acudir al centro de urgencias más cercano. Se estima que solo entre el 5 y el 10% de las hemorragias nasales requieren asistencia médica.
Tras el sangrado es importante evitar esfuerzos físicos y sonarse la nariz para evitar nuevos episodios de hemorragias nasales mientras se repara el daño en la mucosa nasal.
Ideas equivocadas sobre qué hacer si te sangra la nariz
El otorrinolaringólogo repasa varias actitudes frecuentes en la población general que se deberían evitar durante la epistaxis. Las más frecuentes son:
- Echar la cabeza hacia atrás. Esto favorece que la sangre se dirija hacia la garganta, pudiendo generar náuseas o vómitos al tragar la sangre. Lo correcto es inclinar la cabeza hacia delante y dejar que la sangre salga por la nariz.
- Hacer presión en la zona alta de la nariz (zona dura). La mayoría de las epistaxis se producen justo en la entrada de la nariz por lo que la presión debe realizarse en esa zona, en la punta de la nariz.
- Introducir servilletas o papeles que se deshacen dejando restos en las fosas nasales. Es importante que si durante el sangrado introducimos algún elemento en la nariz (papel, algodón, gasas), nos aseguremos que al empaparse de sangre no se vaya a romper dejando restos dentro de la nariz que no podamos retirarnos en el domicilio.
¿En qué casos hay que consultar a un especialista por hemorragia nasal?
En aquellos casos en los que las epistaxis sean muy frecuentes y repetidas es conveniente visitar un otorrinolaringólogo de manera ambulatoria para descartar otras causas más raras de sangrados como tumores nasales.
Si la epistaxis es muy abundante o no cede con las medidas domésticas, es importante acudir a un servicio de urgencias para detener el sangrado y valorar la pérdida de sangre.