En el centro de la provincia de Salta, dentro del departamento de Los Andes, se encuentra un pequeño pueblo que, pese a los desafíos impuestos por su clima y su geografía, ha logrado forjar una historia de resiliencia, esperanza y desarrollo sostenible. Es un punto del norte del país que atrae a numerosos turistas y es ideal para unas escapadas.
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Así es el pueblo más alto del país que sorprende a los turistas: rituales y un volcán sagrado
Olacapato, a 4.100 metros de altura, vive sin agua potable pero junto al mayor parque solar de Sudamérica, condiciones que marcan su vida diaria.
A una altitud que parece desafiar los límites, los habitantes de Olacapato han demostrado que la voluntad humana puede prosperar en entornos inesperados. Este rincón, dominado por el silencio imponente de las montañas y la profundidad azul del cielo, refleja cómo el respeto por el entorno natural y la sabiduría transmitida por generaciones pueden servir de cimiento para edificar un porvenir lleno de oportunidades.
Esta comunidad salteña se destaca como el asentamiento más elevado de Argentina, situado a 4.100 metros sobre el nivel del mar. Sus habitantes lidian día a día con retos significativos, como la escasez de agua potable y un suministro eléctrico limitado, a pesar de encontrarse cerca del Parque Solar Caucharí, el mayor de Sudamérica.
¿Cuántas personas viven en Olacapato?
Ubicado en la majestuosa cordillera de Los Andes, Olacapato cuenta con unos 250 residentes permanentes. Durante ciertas temporadas, la población aumenta temporalmente con la llegada de trabajadores estacionales, alcanzando aproximadamente 300 personas en los períodos más activos.
La población, reconocida por su fortaleza y cohesión, enfrenta las duras condiciones de su entorno a más de 4.100 metros de altura con una sorprendente capacidad de adaptación y resistencia.
Los habitantes de Olacapato, mediante la cooperación mutua y un profundo respeto por sus raíces culturales y el entorno natural, han construido un lugar singular donde la solidaridad y el trabajo en equipo constituyen los fundamentos esenciales de su identidad.
Origen de Olacapato, el pueblo más alto del país
Este asentamiento salteño surgió alrededor de la actividad minera. Situado a más de 4.100 metros sobre el nivel del mar, el poblado conserva un conjunto de viviendas de adobe, una capilla y una escuela, reflejo de su historia y desarrollo.
Se encuentra junto al Ramal C14 del Ferrocarril General Belgrano, cuyo servicio quedó suspendido en la década de 1990, y próximo a la ruta nacional 51, a 2,5 km de Olacapato Chico y a 45 km de San Antonio de los Cobres.
En la actualidad, Olacapato se considera parte de la Provincia de Salta, aunque su soberanía es motivo de debate con la Provincia de Jujuy, ya que se ubica en una zona limítrofe. Según los mapas elaborados por el Instituto Geográfico Nacional, el territorio pertenece a Jujuy, pero la administración y gestión cotidiana recaen bajo la autoridad de Salta.
La historia de Olacapato refleja un notable espíritu de resistencia y dinamismo, acompañado de un respeto profundo por el medio ambiente y las costumbres heredadas de sus ancestros.
Según relatan sus propios habitantes, el desarrollo del pueblo ha estado estrechamente ligado al trabajo colectivo y la solidaridad, principios que no solo han garantizado su supervivencia, sino también su crecimiento sostenible, equilibrando la actividad minera, su principal motor económico, con la conservación de la cultura local y el entorno natural.
Cómo es el Nevado de Quewar, el legendario volcán que se ve desde Olacapato
El Nevado de Quehuar, también llamado Quevar o Queva, es un imponente volcán que se eleva hasta los 6.130 metros sobre el nivel del mar en la majestuosa cordillera de los Andes, dentro del territorio de Salta, Argentina. Este volcán inactivo, que domina visualmente el altiplano argentino, donde las alturas varían entre los 3.800 y 4.000 metros, permanece cubierto de nieve durante gran parte del año y alberga incluso un pequeño glaciar en su cráter.
El nombre Quehuar tiene su origen en la etnia Quehuare, conocida como “Incas por privilegio” y asentada originalmente al sur de Cuzco. Algunas hipótesis sostienen que los incas habrían enviado a los Quehuar-Huaros como colonizadores mitimaes hacia territorios que hoy conforman el noroeste argentino, donde finalmente se instalaron en la zona que ahora se conoce como Nevado de Quehuar.
Este volcán se distingue no solo por su imponente elevación y su impresionante paisaje, sino también por su profunda relación con la historia prehispánica de Sudamérica.
Cómo es la vida en Olacapato
A pesar de encontrarse en un entorno remoto y de enfrentar condiciones climáticas extremas, con inviernos que pueden alcanzar los -5°C, la localidad de Olacapato ha experimentado progresos notables en cuanto a infraestructura y acceso a servicios esenciales.
Aunque a pocos kilómetros se encuentra el Parque Solar Caucharí, la disponibilidad de electricidad dentro del pueblo sigue siendo limitada, y se requieren esfuerzos considerables para garantizar que todos los habitantes dispongan del suministro durante las 24 horas del día, dada la restricción de recursos. Sin embargo, este esfuerzo ha dado frutos: hasta hace algunos años, el servicio eléctrico sólo estaba disponible por 12 horas diarias, por lo que el avance ha sido sustancial.
Otra dificultad importante en Olacapato es la escasez de agua potable. El líquido proviene directamente del volcán Quehuar, que se eleva a 6.130 metros sobre el nivel del pueblo. La recolección de este recurso esencial se realiza mediante métodos muy rudimentarios, y existe una preocupación real sobre la posible contaminación bacteriana.
Los habitantes son conscientes de que numerosos animales habitan la montaña y podrían ensuciar el agua, por lo que siempre la hierven antes de beberla para asegurar su consumo seguro.