La condición respiratoria no transmisible más común en niños y adultos es el asma. En Argentina, alrededor de 4 millones de individuos están afectados por esta enfermedad. Sin embargo, de acuerdo con especialistas de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR), se cree que cerca de la mitad de aquellos que la padecen no están conscientes de su condición.
Asma: 4 millones de personas lo padecen en Argentina
Se trata de una condición crónica que produce la inflamación y el estrechamiento de las vías respiratorias (los bronquios) que conducen el aire hacia los pulmones. Los signos más frecuentes de esta afección incluyen sensación de opresión en el pecho, falta de aire, tos y silbidos. Dichos síntomas pueden aparecer en repetidas ocasiones a lo largo del día o la semana, y en algunos casos, se intensifican durante la actividad física o en horas nocturnas.
Según el Informe Global de Asma 2022 de la OMS, se calcula que la prevalencia del asma en todo el mundo es del 9% en niños, 11% en adolescentes y 6,6% en adultos. Ediciones previas del informe indicaron que había al menos 330 millones de casos en todo el mundo, y se proyectaba que esta cifra aumentaría en 100 millones para todas las edades y etnias para el año 2025.
El asma es una afección caracterizada por una inflamación crónica de los bronquios, lo que causa su estrechamiento y una serie de síntomas en el paciente, como falta de aire, opresión en el pecho, tos persistente y silbidos al respirar. Estos signos limitan la capacidad del individuo para realizar actividades diarias, desde el ejercicio físico hasta tareas tan comunes como caminar o ducharse. Esta limitación se traduce en un mayor número de ausencias escolares y laborales, lo que representa una de las principales consecuencias del asma en la vida cotidiana de las personas que la padecen.
Es importante señalar que el asma es una enfermedad altamente variable, tanto en términos poblacionales como individuales. En cuanto a la variabilidad poblacional, distintos pacientes pueden presentar diferentes características dentro de los síntomas mencionados, lo que hace que el asma sea una afección compleja y heterogénea. En el caso de la variabilidad individual, un mismo paciente puede experimentar cambios en la forma en que el asma se manifiesta a lo largo del tiempo, lo que hace que su tratamiento y manejo requieran una atención y seguimiento continuos.
Asimismo, hay una serie de condiciones asociadas que pueden exacerbar los síntomas del asma o dificultar su manejo incluso con un tratamiento adecuado. Entre estas condiciones se incluyen enfermedades alérgicas como la rinitis crónica o la dermatitis, sinusitis crónica, reflujo gastroesofágico, obesidad, medicamentos concomitantes, tabaquismo, entre otras.
Incluso los pacientes con asma leve pueden experimentar crisis de asma, siendo esta una complicación que puede ser mortal para el paciente, independientemente del grado de gravedad del asma diagnosticado. De hecho, hasta el 40% de los pacientes con asma leve pueden sufrir de crisis de asma. Sin embargo, debido a la variabilidad de los síntomas y a la falta de educación médica, muchos pacientes abandonan el tratamiento, lo que puede empeorar significativamente su condición y aumentar el riesgo de complicaciones graves.
Es importante destacar que la falta de tratamiento o el tratamiento incorrecto pueden aumentar el riesgo de crisis de asma y complicaciones graves en pacientes con asma. Debido a que el asma es una enfermedad inflamatoria, el tratamiento ideal incluye antiinflamatorios de las vías aéreas, como los corticosteroides inhalatorios de acción tópica. Estos medicamentos son seguros y pueden utilizarse solos o en combinación con broncodilatadores. Sin embargo, muchos pacientes no reciben la prescripción correcta o abandonan el tratamiento, lo que puede empeorar su condición.
Además, la falta de acceso a los medicamentos también es un factor importante que puede impedir el control adecuado del asma. Es importante que los pacientes tengan acceso a los medicamentos necesarios y que reciban una educación adecuada sobre el uso y la importancia del tratamiento para controlar su asma.
Es importante destacar que, en caso de una exacerbación asmática, el tratamiento es crucial para prevenir complicaciones graves. Sin embargo, el uso de corticoides sistémicos puede contribuir al aumento de la dosis acumulada de esta droga, lo que puede provocar efectos adversos significativos o incluso otras enfermedades asociadas. Aunque el uso de corticoides sistémicos tiene efectos adversos conocidos, la evidencia actual sugiere que, en casos de crisis asmáticas, los beneficios superan los riesgos.
Por lo tanto, es fundamental que los pacientes con asma reciban una educación adecuada para el manejo de las crisis asmáticas y sean supervisados por un profesional de la salud para minimizar la necesidad de corticoides sistémicos y reducir los riesgos asociados.