La freidora de aire se posicionó como uno de los aparatos de cocina más demandados en los últimos tiempos. Su creciente aceptación se debe a una propuesta concreta: preparar comidas con un acabado parecido al de la fritura convencional, pero empleando cantidad mínima de aceite.
- Todo Jujuy >
- Sociedad >
Cocinar con freidora de aire: cómo funciona y cuáles son sus beneficios
Este aparato permite cocinar alimentos crujientes con menos aceite, más rápido y fácil de limpiar, ideal para una alimentación práctica y saludable.
A continuación, se detalla su modo de funcionamiento, se destacan sus beneficios y se comparten algunas recetas fáciles para sacarles el mayor provecho.
Cómo funciona una freidora de aire
Una freidora de aire funciona como un mini horno de convección. Su mecanismo se basa en la circulación intensa de aire caliente que envuelve los alimentos, un procedimiento conocido como cocción por convección, que garantiza que se cocinen de manera uniforme y logren una corteza crujiente similar a la que se obtiene al freír con aceite.
El aparato cuenta con una resistencia eléctrica que genera calor y un ventilador que distribuye esa temperatura de forma homogénea. La interacción de ambos elementos permite una cocción más rápida, acortando los tiempos respecto a hornos tradicionales.
Aunque se suele afirmar que “fríe sin aceite”, lo más exacto es decir que asa o tuesta los alimentos con aire caliente. En ciertas preparaciones, se puede añadir un poco de aceite para potenciar el sabor y lograr un dorado más atractivo.
Cuáles son las ventajas de cocinar con una freidora de aire
Las freidoras de aire brindan ventajas funcionales que justifican su popularidad creciente en las cocinas domésticas:
- Reducción de aceite: posibilitan cocinar papas, milanesas, empanadas o pollo usando solo unas gotas, disminuyendo así las calorías y la cantidad de grasas saturadas en las preparaciones.
- Cocción rápida: alcanzan temperaturas elevadas en pocos minutos, lo que agiliza el proceso de cocinado frente a un horno tradicional.
- Multipropósito: permiten cocinar carnes, pescados, verduras, panes, dulces e incluso recalentar sobras, manteniendo buenos resultados de sabor y textura.
- Limpieza sencilla: al prescindir de grandes cantidades de aceite, la canasta y los utensilios asociados se limpian con mayor facilidad.
- Seguridad: reducen el riesgo de quemaduras por salpicaduras de aceite caliente, frecuentes en frituras tradicionales.
De acuerdo con la Mayo Clinic, reemplazar las frituras clásicas por técnicas que utilicen menos aceite, como las que ofrecen las freidoras de aire, ayuda a disminuir el consumo de grasas nocivas y favorece la salud cardiovascular a largo plazo.
¿Es más saludable cocinar con una freidora de aire?
El principal argumento a favor de las freidoras de aire radica en su capacidad para reducir la cantidad de grasas añadidas en la dieta. Investigaciones comparativas indican que los alimentos cocinados en estos aparatos pueden contener hasta un 80% menos de grasa que si se frieran de manera convencional.
No obstante, utilizar una freidora de aire no garantiza que cualquier plato se vuelva automáticamente saludable. Los productos ultraprocesados, como palitos de mozzarella congelados o nuggets comerciales, conservan sus ingredientes originales pese a la reducción de aceite. El verdadero beneficio se percibe al cocinar alimentos frescos, como vegetales, carnes magras o recetas caseras.
Otro punto a tener en cuenta es que, al alcanzar temperaturas elevadas, puede formarse acrilamida, un compuesto que también aparece en frituras tradicionales y en asados prolongados. La Food and Drug Administration (FDA) señala que este químico puede generarse cuando ciertos alimentos con alto contenido de almidón se cocinan por encima de 120°C, por lo que recomienda evitar sobrecocinar y limitar los tiempos de dorado.
En síntesis, la freidora de aire ayuda a disminuir la ingesta de grasas, pero su beneficio real se logra únicamente si se incorpora dentro de una dieta equilibrada y variada.
5 recetas fáciles y rápidas para probar una freidora de aire
Una manera muy accesible de familiarizarse con este aparato es preparando recetas fáciles. Estas cinco propuestas reflejan la adaptabilidad de la freidora de aire:
- Papas estilo rústico: cortar las papas en trozos gruesos, mezclarlas con una cucharadita de aceite de oliva, sal y tus especias favoritas. Cocinar a 200°C durante 20 minutos, removiendo a la mitad del tiempo para un dorado uniforme.
- Pollo crujiente: cubrir muslos o alitas con una mezcla de pan rallado y condimentos al gusto. Cocinar a 190°C durante 25 minutos, logrando un exterior dorado y crocante.
- Verduras al horno: cortar zanahorias, calabacines y pimientos en tiras, rociar con un poco de aceite y espolvorear hierbas secas al gusto. Cocinar a 180°C durante unos 15 minutos.
- Empanadas de carne o de jamón y queso: pincelar la superficie con huevo batido y hornear a 180°C por 12 minutos, hasta que estén doradas.
- Chips de manzana: cortar la fruta en rodajas muy finas, espolvorear con canela y cocinar a 160°C durante 15 minutos, dando vuelta a la mitad del tiempo para que se doren de manera uniforme.
Estas recetas permiten familiarizarse con el electrodoméstico de manera sencilla y demuestran cómo sustituir métodos clásicos de fritura por opciones más rápidas y con menor cantidad de aceite.
La freidora de aire no reemplaza por completo la fritura convencional, pero constituye una herramienta eficiente para obtener texturas crujientes utilizando menos grasa y reduciendo los tiempos de cocción. Su mecanismo, basado en la circulación de aire caliente, aporta beneficios prácticos y nutricionales, siempre que se utilice con alimentos frescos dentro de un plan de alimentación equilibrado. Con preparaciones sencillas, se convierte en un auxiliar valioso para la cocina diaria.