Científicos identificaron una nueva especie de pez caracol a 3.200 metros bajo el nivel del mar en el Cañón de Monterey, captando la atención internacional por un motivo insólito: su sorprendente similitud con los personajes de Pokémon.
- Todo Jujuy >
- Mundo >
Descubren una nueva especie de pez caracol y se viraliza por su parecido a un Pókemon
El Careproctus colliculi presenta un parecido asombroso con Whiscash, el personaje de tipo Agua/Tierra que debutó en la tercera generación de Pokémon.
Durante una expedición oceánica a aproximadamente 100 kilómetros de la costa central de California, investigadores del Monterey Bay Aquarium Research Institute (MBARI) hallaron a este extraordinario animal, cuya imagen rápidamente se volvió viral en redes sociales y plataformas como YouTube.
Un hallazgo viral en las profundidades
Las primeras imágenes del pez provocaron una avalancha de reacciones: numerosos internautas lo bautizaron de inmediato como “el Pokémon de carne y hueso”, gracias a sus ojos grandes y su aspecto simpático, que recuerda a Whiscash, el Pokémon de tipo Agua/Tierra de la tercera generación.
Comentarios como “el monstruo marino más adorable del mundo” se multiplicaron, llevando al pez a convertirse en una sensación viral más allá del mundo científico. Su figura curiosa y entrañable despertó la atención de miles de personas, acercando el descubrimiento a quienes normalmente no siguen noticias sobre la fauna de las profundidades.
El espécimen, denominado Careproctus colliculi —conocido también como “pez caracol rugoso”— alcanza 9,2 centímetros de longitud y se distingue por su piel gelatinosa, cabeza redondeada y amplias aletas pectorales cuyos radios superiores se proyectan hacia fuera. Su disco ventral le permite adherirse al lecho marino o desplazarse sobre otros organismos, una adaptación fundamental para sobrevivir en la oscuridad y la alta presión de las profundidades.
La descripción formal de esta especie, publicada el 17 de septiembre de 2025, ratificó su singularidad y reforzó la idea de que la naturaleza puede superar la ficción en cuanto a ingenio y formas de vida extraordinarias.
Investigaciones y especies complementarias
El equipo del MBARI realizó un minucioso estudio de identificación, empleando microscopios, microtomografías y mediciones de alta precisión. Durante la misma misión, los investigadores hallaron dos especies adicionales: el pez caracol oscuro, de piel negra y boca orientada horizontalmente, y el pez caracol esbelto, con cuerpo alargado y sin disco ventral de succión. Aun así, ninguna de estas captó la atención del público como el Careproctus colliculi, cuyo aspecto recuerda a un Pokémon.
Por ahora, solo se ha confirmado una observación de esta especie, por lo que los científicos desconocen su distribución y profundidad exacta. Los especialistas del MBARI destacan que identificar peces caracol de aguas profundas es complicado, ya que con frecuencia solo cuentan con grabaciones de video y carecen de muestras físicas de los ejemplares.
La fascinación que genera el extraordinario parecido de este pez de las profundidades con un Pokémon destaca la importancia de continuar investigando los océanos. Steven Haddock, líder de la expedición, señaló que registrar la biodiversidad en estos hábitats es fundamental para identificar cualquier cambio ambiental que pueda estar ocurriendo.
De la ciencia a la fascinación global
Por su parte, Mackenzie Gerringer, profesora asociada en la State University of New York at Geneseo, destacó que este hallazgo nos recuerda cuánto desconocemos sobre la vida en el planeta y evidencia el valor de la curiosidad y la exploración científica.
La familia de los peces caracol incluye más de 400 especies distribuidas globalmente. Su capacidad de adaptarse a entornos extremos, desde charcas costeras hasta las zonas más profundas de los océanos, demuestra que la naturaleza aún puede generar descubrimientos inesperados que inspiran historias y analogías sorprendentes.
En este contexto, el Careproctus colliculi deja de ser solo una curiosidad científica para transformarse en un fenómeno viral, recordándonos que cada expedición puede revelar criaturas que despiertan la imaginación colectiva y reavivan el interés por explorar nuestro planeta. A menudo, lo que desconocemos resulta más asombroso que cualquier ficción.