En un gesto que sacudió la política iraní, el presidente Masud Pezeshkian decidió este sábado echar a su vicepresidente de Asuntos Parlamentarios, Shahram Dabiri, luego de que se conociera una imagen del funcionario disfrutando de un viaje de lujo por la Patagonia y la Antártida Argentina.
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Echaron al vicepresidente de Irán por un viaje de lujo a la Patagonia y la Antártida Argentina
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, destituyó a Shahram Dabiri tras viralizarse una foto suya en un crucero de lujo en la Antártida.
La foto, publicada en redes sociales por la cuenta de Instagram @sholehem —que pertenecería a la esposa de Dabiri—, muestra al exvicepresidente posando junto a su pareja frente al Plancius, un exclusivo crucero que ofrece expediciones turísticas por el continente blanco desde el puerto de Ushuaia, Tierra del Fuego.
Travesía de alto costo en la Patagonia
El viaje habría sido realizado recientemente como parte de una travesía de alto costo, que según las agencias de turismo internacionales, puede llegar a superar los 4.000 dólares por persona por ocho días de navegación, a bordo de un buque que cuenta con cabinas privadas, restaurante y capacidad para poco más de 100 pasajeros.
En un contexto de hiperinflación, devaluación del rial y un creciente descontento social en Irán, la imagen generó indignación tanto en la ciudadanía como en el seno del gobierno. En una carta difundida por la agencia oficial Irna, el mandatario consideró la conducta de Dabiri como “injustificable e inaceptable”, y decidió su inmediata desvinculación.
“En un contexto en el que la presión económica sobre la población sigue siendo alta (...), los viajes recreativos costosos de los responsables, incluso si corren con sus propios gastos, no son defendibles ni justificables”, expresó el presidente Pezeshkian.
El mandatario también destacó que, pese a la larga amistad y los servicios prestados por Dabiri, debía prevalecer la honestidad y el compromiso con el pueblo iraní, especialmente en tiempos tan complejos.
Aunque desde el entorno del funcionario se argumentó que el viaje fue realizado en un período donde no ejercía funciones oficiales —según una versión difundida el 26 de marzo—, la presión pública y política llevó finalmente a su destitución.
Shahram Dabiri, médico de profesión, tenía 64 años y había asumido su cargo en agosto de 2024. Su cercanía con Pezeshkian era conocida en los pasillos del poder en Teherán, por lo que su caída representa también un mensaje hacia el interior del gobierno en cuanto a los estándares éticos que se buscan mantener frente a la crisis económica.
Este episodio reabre el debate en Irán sobre la transparencia y la austeridad en la gestión pública, mientras la mayoría de la población enfrenta dificultades para acceder a productos básicos y servicios esenciales.