A medida que se derrite el hielo marino, los animales se ven obligados a salir de su hábitat natural en busca de comida. Así fue como un grupo de osos polares agresivos invadió el archipiélago ártico Nueva Zembla, ubicado en el noreste de Rusia donde viven unas 3.000 personas.
El derretimiento de los hielos provocó una invasión de osos polares "agresivos"
Unos 52 osos polares pasean con frecuencia por Beluchia Guba, el pueblo más grande de este archipiélago donde hay una base militar rusa. En algunos casos los animales tienen "un comportamiento agresivo", señaló Alexandre Minaiev, el jefe adjunto de la administración en el comunicado.
Según el funcionario ruso, "la gente tiene miedo de salir de casa y los padres tienen miedo de que sus hijos vayan solos a la escuela". Tras la invasión de los mamíferos, las autoridades se vieron obligadas a decretar el "estado de emergencia".
Los osos polares fueron afectados por el calentamiento global y el deshielo del Ártico, lo que les obligó a pasar más tiempo fuera del hielo para buscar comida. En Rusia están clasificados como una especie en peligro y está prohibido cazarlos.
Por el momento, las autoridades intentan expulsar a los osos polares con vehículos de patrulla y perros. "Pero estas medidas no tienen el efecto deseado", agregó el comunicado.