“Como dicen por ahí, lo mejor se hace esperar”. Con esas palabras, Bad Bunny dio inicio a la tercera y última fecha en el Estadio Monumental, anticipando que el broche final de su estadía en la Argentina estaría lejos de pasar desapercibido. El domingo 15 de febrero, la cancha de River Plate volvió a vibrar al compás del reggaetón, el trap y la salsa.
Bad Bunny hizo vibrar Buenos Aires con tres noches a estadio lleno y lleno de invitados
El artista puertorriqueño cerró su paso por el Monumental junto a invitados locales e internacionales, con estrenos en vivo y una puesta de alto nivel.
Fue una despedida que incluyó de todo: figuras internacionales, famosos del ámbito local y una Casita transformada en el corazón del show.
La Casita, epicentro de la despedida en el Monumental
El cierre estelar volvió a tener como protagonista a La Casita, el escenario alternativo montado en el extremo opuesto al principal que recrea una vivienda tradicional de Puerto Rico y que ya se convirtió en un sello distintivo del DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour.
Cuando comenzaron a escucharse los primeros compases de Tití Me Preguntó, las pantallas del estadio enfocaron esa estructura y desataron la euforia del público: Wanda Nara apareció en escena, bailando junto al artista puertorriqueño.
Con un bucket hat negro, un top al cuerpo y una campera deportiva con vivos azules, la empresaria apareció sonriente, entonando las canciones y acompañando con movimientos cada base de perreo. Su figura, replicada en las pantallas gigantes, desató una marea de teléfonos levantados y una catarata de registros que, en pocos minutos, se viralizaron en redes sociales.
Invitadas locales y una postal generacional sobre el segundo escenario
Sin embargo, no fue la única aparición destacada. Lali Espósito también se sumó a La Casita y recibió una ovación cerrada. Vestida con un remerón blanco con estampa y su clásico abanico con la leyenda “I love she” —que forma parte del merchandising de su tour NO VAYAS A ATENDER CUANDO EL DEMONIO LLAMA—, la artista disfrutó del show, cantó cada línea y se mostró distendida. Desde distintos sectores del estadio, el público respondió coreando su nombre.
Nicki Nicole terminó de conformar el trío femenino que marcó la velada. Vestida con un outfit deportivo y un vaso rojo en la mano, la artista rosarina se sumó al tramo más intenso del espectáculo, inyectándole su impronta al bloque dedicado al perreo.
A su presencia se agregaron otras personalidades como Luck Ra, Yami Safdie, Tiago PZK y el creador de contenido Alejo Igoa, entre varios más. De este modo, La Casita terminó por consolidarse como una verdadera instantánea de época para la escena musical y el universo pop local.
La tercera jornada sumó además una figura internacional de renombre: Eladio Carrión. Durante su aparición en escena, compartió junto a Bad Bunny la interpretación de “THUNDER Y LIGHTNING”, “Kemba Walker” y “Coco Chanel”, en un pasaje que potenció la faceta más callejera y directa del show, convirtiéndose en las tres sorpresas musicales de la velada.
De hecho, esta última canción ni siquiera estaba contemplada dentro del repertorio previsto y tenía como destino otro país, tal como explicó el propio Benito Antonio Martínez Ocasio.
El desenlace no dejó lugar a dudas. Con pirotecnia de fondo y un estadio completamente entregado, el artista puertorriqueño se despidió con la certeza de haber concretado una trilogía inolvidable en el escenario más imponente del país. La gira continuará en Brasil, aunque Buenos Aires ya quedó grabada como una escala clave dentro del recorrido emocional del tour.
Una apertura multitudinaria que marcó el tono del fin de semana
El viernes 13 marcó el puntapié inicial de esta serie de presentaciones. La apertura en el estadio de River Plate se vivió como un reencuentro con el público local y, al mismo tiempo, como una nueva consagración en su carrera. Muy lejos parecían haber quedado aquellas actuaciones en Pinar de Rocha en 2017 o en el Luna Park en 2018.
En esta oportunidad, Benito aterrizaba con el respaldo de haber obtenido el Premio Grammy al Álbum del Año y luego de protagonizar un momento histórico en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl.
Desde las primeras horas del día, los alrededores del estadio comenzaron a poblarse de fanáticos. Más de 70 mil personas —cifra que más tarde escalaría hasta las 80 mil— dijeron presente en el Monumental para ser parte de la función inaugural.
El recital tuvo su punto de partida con La mudanza, que funcionó como el impulso inicial de una celebración que mantuvo su energía intacta durante casi dos horas. A partir de ahí, temas como Callaíta, Pitorro de coco, Weltita, Turista y Baile inolvidable hicieron vibrar el estadio desde el arranque del primer tramo del set.
“Estaba loco por volver a mi gira y por volver a Argentina”, expresó visiblemente conmovido. La reacción fue inmediata: alaridos, saltos y miles de voces coreando su nombre real, “Benito”, a lo largo de todo el recinto.
El debut de La Casita también regaló postales difíciles de olvidar. Bad Bunny salió a escena luciendo la camiseta argentina número 19, como guiño a los comienzos de Lionel Messi en la Selección. El momento contó además con la participación de Tini Stoessel, María Becerra, La Joaqui y Bizarrap, quienes se sumaron a ese pasaje del espectáculo.
Las interpretaciones de Tití me preguntó, Neverita, Si veo a tu mamá y Voy a llevarte pa PR sacudieron cada rincón del estadio. El instante más nostálgico apareció con una adaptación en clave salsera de De música ligera, que fue entonada por todo el Monumental como si formara parte de su propio cancionero. El tributo no pasó desapercibido y recibió una ovación cerrada.
San Valentín con trap argentino y guiños futboleros
Ya el sábado 14, en coincidencia con el Día de San Valentín, el segundo show mostró una impronta diferente. Hubo un clima más afectivo desde lo discursivo, aunque la energía en la pista se mantuvo intacta. “Feliz día de San Valentín, Argentina”, expresó Bad Bunny, alentando al público a abrazar tanto a su pareja como a sí mismos.
El momento más inesperado de la noche llegó con el regreso a escena de nombres fundamentales del trap nacional: Cazzu, Duki y Khea se sumaron para hacer Loca - Remix, reeditando una imagen icónica de 2017 que desató la euforia de inmediato.
En el espacio de La Casita se sumaron Callejero Fino y Guillermo Novellis, líder de La Mosca e intérprete de Muchachos, quien incluso protagonizó un abrazo con el cantante boricua. Desde las tribunas bajó el clásico “¡El que no salta es un inglés!”, en una escena donde se cruzaron la cultura futbolera, el pop y la memoria colectiva.
Al ritmo de Callaíta, Baile inolvidable y NUEVAYol, el músico volvió a consolidar su conexión con los fans locales. “Gracias por haber visto en mí lo que el mundo está viendo hoy”, expresó con tono íntimo. El amague de despedida con DTMF y el cierre final con EoO dejaron en claro que el listón ya estaba muy alto desde el arranque de la primera función.
Un cierre histórico que consolidó el fenómeno en River
Fueron tres presentaciones, con una convocatoria que rozó las 250 mil personas. Cada jornada tuvo artistas invitados diferentes, mientras que el escenario alternativo se volvió tendencia en redes.
Hubo un tributo a Soda Stereo, un esperado cruce con referentes del trap nacional y un desenlace en el que Wanda Nara, Lali y Nicki Nicole se adueñaron de La Casita. Más que agotar entradas en River, Bad Bunny convirtió el estadio en una verdadera fiesta de identidad latinoamericana.