En medio de las largas noches de trabajo para terminar su carruaje de la Fiesta Nacional de los Estudiantes 2026 (FNE 2026), un grupo de estudiantes del Colegio Modelo Palpalá vivió una situación que todavía recuerdan como una verdadera historia de terror. Según relataron, ocurrió cerca de las 3 de la madrugada, cuando fueron a buscar cartones a una de las habitaciones del canchón.
FNE 2026: carroceros contaron una historia de terror que pasó en el canchón
El episodio ocurrió durante una madrugada de trabajo. Las estudiantes del Colegio Modelo Palpalá aseguran que escucharon sonidos detrás de una puerta.
Las carroceras contaron la experiencia durante una entrevista y aseguraron que los sonidos comenzaron cuando intentaron ingresar a un sector donde habitualmente guardaban sillas y otros materiales. “Lo que nos pasó fue una vez, que era el último día. Nosotros justo habíamos ido, creo que a las 3 de la mañana, a buscar cartones en la habitación 3”, comenzaron relatando.
De acuerdo con las jóvenes, cuando llegaron hasta la puerta comenzaron a escuchar ruidos provenientes del interior. “De la nada, cuando queríamos abrir la puerta, nos empezaron a hacer ‘ch, ch, ch’ desde adentro”, recordaron. Lo que siguió aumentó todavía más la tensión. Según contaron, golpearon la puerta y recibieron una respuesta desde el otro lado. “Le golpearon la puerta, como que nos la devolvieron. O se reían. Y en una se rió”, explicaron.
Las estudiantes aseguraron que en ese momento no había nadie dentro de la habitación y que, pese al miedo, decidieron entrar para buscar los materiales que necesitaban.
Entraron igual a la habitación
Una de las jóvenes recordó que intentó tranquilizar al resto del grupo y se animó a abrir la puerta. “El acto de valentía que tuve yo de decirle: ‘Ya basta, dejá de molestar, no le tengas miedo’”, relató entre risas.
Después ingresaron, encendieron la luz y revisaron el lugar. “Abrimos la puerta y como si nada. Le digo: ‘Pasá, pasá, no le tengas miedo’. Prendimos la luz, buscamos todo y nos fuimos”, contó. Aunque no encontraron a nadie en el interior, aseguraron que la sensación permaneció mientras estuvieron allí. “Se sentía el ambiente, la tensión”, cerraron las carroceras del Modelo Palpalá.