Desde que Meghan Markle se casó con el príncipe Harry, tuvo que adaptarse a varias normas estipuladas por la familia real británica y modificar su vestuario y comportamiento. Para cumplir con las exigencias de la reina, la ex actriz tuvo que cerrar su cuenta personal de Instagram, no utilizar faldas cortas y uñas oscuras pero también tuvo que sacrificar su comida preferida que según manifestó es la pasta.
La reina Isabel le prohibió a Meghan Markle comer su comida favorita
La reina Isabel prohibió la pasta en el menú del Palacio de Buckingham ya que no le gustan los alimentos con almidón y el ajo, dos especialidades en los menús de la mujer del príncipe Harry. Tampoco comen carne cruda ni mariscos para evitar una intoxicación.
La monarca también evita las papas y prefiere una dieta rica en proteínas y vegetales en estación. Aparte de la restricción de carbohidratos, Meghan y la abuela del príncipe Harry tienen mucho en común en cuanto a sus gustos culinarios.
Ambas optan por una dieta saludable. A la reina le gusta comer la banana cortada en finas rodajas con tenedor. La duquesa también es fanática de las verduras ya que adhiere a una dieta casi vegana con algunas excepciones.
Pero la reina tiene debilidad por la torta de galleta de chocolate que es su postre favorito y se lo come todo sola.