En calle La Madrid casi esquina Salta se cortó la calzada para realizar una movida por la cultura y la memoria donde participaron los familiares, amigos, artistas, pero esencialmente sus queridos alumnos y sus padres, que gestionaron por todos los sectores, para darle continuidad a la enseñanza de los instrumentos folklóricos.
Pidieron con música que no se cierre la peluquería de Amaranto
Se habla que estaría todo acordado para que se alquile por un par de años el viejo edificio cuna de músicos de la región, donde sus alumnos y también los nuevos puedan seguir con el aprendizaje de esta música que no tiene fronteras.
Momentos de profunda emoción en grandes y chicos que participaban o circunstanciales transeúntes que pasaban por allí, con lágrimas en los ojos, cuando sus alumnos, esos que tantas emociones y alegría y experiencias compartieron ejecutaban ritmos de carnavalitos, bailecitos, cuecas y taquiraris, recordando y agradeciendo al maestro.
Hoy el gran Amaranto no está físicamente pero quedaron sus retoños, sus amigos, sus compases musicales, sus valores, su bondad y el don de buena gente.
Por eso y por mucho mas hoy más que nunca esa frase del Gral. San Martín cuando decía : “Hay que vivir la vida de tal suerte que viva quede en la muerte”… y una esperanza sonríe en la continuidad de la escuela taller de arte musical “Amaranto” tu gente te recuerda y evoca.