El Pocho Lavezzi volvió a hablar públicamente y se abrió sobre el período más complejo de su vida. En una nota con Migue Granados, el exdelantero argentino se mostró en su faceta más personal al recordar su paso por una internación, su batalla contra las adicciones y la ansiedad, el sostén de su familia y la influencia decisiva de su hijo.
Pocho Lavezzi habló a corazón abierto sobre sus adicciones: "Ya perdí tres finales"
El exfutbolista contó detalles de sus internaciones y su lucha personal contra las drogas. “No le puedo arruinar la vida a mi hijo”, aseguró.
“Me interné, estuve pasándola en una clínica con gente que no conocía, que la notaba que no tenía nada que ver con mi palo. Todo eso también te lleva a darte cuenta de cómo te fuiste equivocando en el camino y decís: ‘No quiero esto’”, relató el exjugador al describir el inicio de ese proceso.
Inicio del proceso de internación y toma de conciencia
Sobre aquella etapa, el exfutbolista admitió que en un comienzo le costó aceptar la ayuda profesional, aunque con el paso del tiempo terminó comprendiendo su valor. “Estuve muy renegado de entrada, pero después me terminó haciendo bien. Estuve un mes. Fue un montón y a la vez también no tanto, porque hoy sigue estando y hoy sigo luchando y sigo en tratamiento para seguir mejorando”, señaló. Consultado sobre si esa lucha continúa, fue contundente: “Yo creo que sí. Perdimos tres finales. A alguna de las que vengan, cuarta, quinta, le tengo que ganar”.
Uno de los episodios más significativos de todo el proceso estuvo vinculado a una charla con su hijo, que hoy tiene 20 años. “Una de las cosas que me marcó fue que mi hijo me siente y me diga un montón de cosas y dije: ‘No, ¿qué estoy haciendo?’”, recordó. Para el exjugador, ese intercambio fue clave para dimensionar su situación: “Se daba cuenta de cosas que vos decís: ‘No le puedo cagar la vida a mi hijo'”.
En la misma línea, el exfutbolista se detuvo en ese momento de claridad que lo llevó a reaccionar. “Me sentó y me dijo un montón de cosas que ahí mismo te das cuenta, decís: ‘La concha de la lora, qué grande que está el guacho’”, rememoró.
El rol clave de su hijo en el cambio personal
Por otra parte, el ex jugador de San Lorenzo de Almagro se refirió a la ansiedad, una dificultad que apareció de manera repentina en su vida y que lo llevó a replantearse varias decisiones. “Viví con ansiedad. Me lo encontré de golpe a eso, pero por suerte tuve mi familia y gente muy linda al lado que me ayudó a que tomara decisiones para mejorar”, explicó.
Ezequiel Lavezzi también hizo un repaso por su historia personal y por la difícil realidad que vivió en su barrio durante su niñez y adolescencia. “A casi todos mis amigos de mi edad la verdad que el barrio se los comió. Yo me considero un afortunado y que el fútbol me salvó. Pero tengo la verdad que muchísimos amigos murieron”, comentó.
Ese entorno fue determinante en la construcción de su personalidad y en la toma de conciencia sobre los cambios que debía hacer cuando su carrera comenzó a crecer. “Un día me tocó darme cuenta de que ya no era rocho. Jugaba a la pelota y tenía que vivir de jugar a la pelota y disfrutar de eso. E hice así, cambié, dejé de lado esa parte y empecé a vivir y a disfrutar con todo lo que me estaba pasando”, relató.
Sin embargo, admitió que ese cambio no resultó nada fácil. “Es una decisión difícil, porque tenés que dejar de lado todo lo que vos venías viviendo y que tenía que ver con tu infancia. Y hacer ese salto me costó un huevo, pero cuando lo hice fui siempre para arriba”, añadió.
El consejo de Maradona y anécdotas en el PSG
En otro tramo de la entrevista, recordó una vivencia personal durante su paso por la Selección Argentina que involucró a Diego Maradona. “Con Diego, a mí me pasó algo que, cuando estaba con la mamá de mi primer hijo, un día estaba medio bajón. Estábamos en la Selección y como yo rompía las bolas todo el día se dio cuenta de que no estaba en la misma. Y me mandó a llamar y me dice: ‘¿Qué te pasa?’”, contó.
Según relató, Diego Maradona comprendió rápidamente lo que le estaba ocurriendo y le dejó una recomendación que lo marcó profundamente. “‘No, la verdad, mirá, pasa esto, esto y esto, para mí estoy perdiendo a mi familia’. Me dijo: ‘Andate de la concentración y andate a buscarla allá, a tu familia. No cometas el mismo error que yo cometí porque la familia es lo más importante’. Le dije: ‘La verdad, gracias, pero me quedo acá’”, recordó.
Por otro lado, también dejó una anécdota de su paso junto a Zlatan Ibrahimovi, con quien compartió vestuario en el Paris Saint-Germain: “Tengo la mejor con Ibra. Un día había un concierto, fuimos a verlo. Me llama Ibra y me invitó. Y, nada, terminó recontra mamado. Terminamos a las cuatro de la mañana y a las ocho teníamos que estar en el club. Cayó Ibra, tirado en la camilla, con el doctor. Y yo entrené normal”, cerró.