En un escenario marcado por los trastornos metabólicos, el brócoli cobró relevancia como un ingrediente con beneficios medicinales. Con una historia de cultivo que se remonta a la Roma clásica y con presencia habitual en dietas de diversas culturas, este vegetal perteneciente a la familia de las crucíferas despertó el interés de la comunidad científica.
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Estas son las 7 ventajas de comer brócoli para luchar contra la diabetes
Estudios científicos señalan al brócoli como uno de los vegetales más potenciales para combatir enfermedades crónicas, gracias a sus beneficios terapéuticos.
La ciencia respalda mediante diversos estudios su capacidad para reducir el riesgo de enfermedades persistentes. Dentro de ese grupo de afecciones, la diabetes tipo 2 sobresale por el papel clave que desempeña el brócoli en distintos procesos biológicos del organismo. Este vegetal contribuye, entre otras cosas, a optimizar la respuesta del cuerpo a la insulina y a disminuir los niveles de daño celular causados por el estrés oxidativo.
Cuáles son los beneficios del brócoli para la salud
De acuerdo con la especialista en nutrición Andrea Ferrara, quien cuenta con una formación de posgrado en la Universidad de São Paulo (USP), el brócoli se destaca por su alto contenido de fibra dietética, potasio, folato, calcio, magnesio, fósforo, además de contener compuestos bioactivos como el sulforafano y los glucosinolatos, así como vitaminas esenciales como la A, C y K.
Gracias a esta combinación de nutrientes y sustancias beneficiosas, este vegetal ejerce efectos favorables sobre diversas funciones corporales:
- Prevención del cáncer: investigaciones realizadas por la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz (USP) y la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS) han demostrado que los elementos sulfurosos presentes en el brócoli —en particular los glucosinolatos y los isotiocianatos— actúan bloqueando mecanismos celulares vinculados al desarrollo de neoplasias y contribuyen a mejorar el bienestar de personas que atraviesan tratamientos contra el cáncer.
- Corazón y sistema circulatorio: el sulforafano presente en el brócoli desempeña un rol protector al impedir la formación de depósitos lipídicos en las paredes arteriales, lo que disminuye la posibilidad de desarrollar aterosclerosis u otros trastornos cardiovasculares.
- Colesterol y aparato digestivo: su notable aporte de fibra alimentaria favorece la disminución del colesterol malo (LDL) y contribuye a un funcionamiento más eficiente del sistema digestivo, promoviendo una evacuación intestinal regular.
- Defensas naturales y paso del tiempo: las vitaminas A y C, conocidas por su acción antioxidante, ayudan a contrarrestar los radicales libres, evitando así el daño celular anticipado y promoviendo un envejecimiento saludable.
- Huesos fuertes: tanto el calcio como la vitamina K contenidos en este vegetal son fundamentales para conservar la estructura ósea y prevenir la pérdida de masa mineral.
- Reducción del riesgo de coágulos y accidentes cerebrovasculares: una investigación publicada en ACS Central Science identificó la presencia de compuestos vegetales en el brócoli que, al actuar en conjunto con medicamentos anticoagulantes, ayudan a minimizar la aparición de trombos que podrían representar una amenaza para la salud circulatoria.
Cómo ayuda el brócoli a controlar la diabetes
El brócoli interviene en múltiples mecanismos vinculados al control del azúcar en sangre. Un estudio difundido en la revista Fitomedicina Plus indica que el sulforafano —sustancia que le otorga su característico olor y gusto amargo— tendría el potencial de “ayudar a controlar los niveles elevados de azúcar en sangre y la resistencia a la insulina”.
Los mecanismos descritos incluyen:
- Aumento de la sensibilidad a la insulina.
- Reducción del estrés oxidativo, que deteriora los vasos sanguíneos en personas con diabetes.
- Disminución de picos glucémicos postprandiales, gracias al alto contenido de fibra.
- Índice glucémico bajo, lo cual lo convierte en un alimento adecuado para diabéticos.
Por otro lado, estudios reunidos por la Universidad de Jiangsu afirman que el sulforafano posee efectos antioxidantes y antiinflamatorios que contribuyen a prevenir daños en los vasos sanguíneos, una complicación habitual entre quienes padecen diabetes tipo 2.
Simultáneamente, una investigación publicada en Science Translational Medicine comprobó que un concentrado de extracto de brócoli fue eficaz en disminuir la glucosa en sangre en ayunas en pacientes diabéticos, a diferencia del grupo que recibió un placebo.
El valor nutricional del brócoli
De acuerdo con datos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, una porción de 100 gramos de brócoli sin cocción proporciona los siguientes nutrientes:
- 34 calorías
- 2,8 g de proteínas
- 6,6 g de carbohidratos (de los cuales 2,6 g son fibra)
- 0,4 g de grasas
- 316 mg de potasio
- 47 mg de calcio
- 66 mg de fósforo
- 89,2 mg de vitamina C (149% del requerimiento diario)
- 101,6 µg de vitamina K (127% del requerimiento diario)
- 63 µg de folato
Este perfil nutricional se enriquece con antioxidantes como la quercetina y el sulforafano, así como minerales como hierro, magnesio, zinc y selenio. Esta concentración de nutrientes hace del brócoli un alimento de gran valor biológico, perfecto para aquellos con necesidades específicas, como personas con diabetes, mujeres embarazadas o adultos mayores.
Ideas para incorporar el brócoli a la dieta diaria
El brócoli destaca por su gran adaptabilidad en la cocina, facilitando su inclusión en las preparaciones diarias. Los especialistas sugieren varias maneras de aprovechar sus beneficios nutricionales sin perder sus propiedades, tales como:
- Crudo en ensaladas: una manera eficaz de conservar la vitamina C y el sulforafano.
- Salteado con ajo y aceite de oliva: ideal para acompañar carnes o servir como plato principal vegetariano.
- En freidora de aire: consigue una textura crujiente con bajo uso de grasas.
- Asado con parmesano: intensifica su sabor gracias a la caramelización en horno.
- En crema o sopa: opción ligera si se utiliza leche sin grasa y bajo contenido de sodio.
- Combinado con sabores intensos: el brócoli rabe, de sabor amargo, se equilibra con ingredientes como salchicha o quesos curados.
Aquellos que desean probar opciones más inusuales pueden encontrar interesante la idea de cultivar en casa variedades como el brócoli romanesco o el brócolini, las cuales ofrecen ventajas tanto en términos de salud como en el ámbito culinario.