Este lunes 16 de junio, el complejo comercial La Salada, ubicado en Ingeniero Budge, reabre parcialmente sus puertas bajo un estricto control judicial. Las ferias Ocean, Urkupiña y Mega Polo La Salada volverán a funcionar tras casi un mes de clausura, luego de que el juez federal Luis Armella firmara una resolución habilitante con múltiples condiciones y organismos involucrados en la fiscalización.
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Este lunes reabre La Salada bajo control judicial
El juez Luis Armella habilitó la reapertura parcial de la La Salada. Jorge Castillo reveló detalles del funcionamiento y apuntó contra fuerzas de seguridad.
La reapertura se da en un contexto escandaloso: Jorge Castillo, el histórico fundador del polo comercial y conocido como el Rey de La Salada, actualmente preso junto a miembros de su familia, brindó una extensa declaración indagatoria en la que reconoció el funcionamiento completo del negocio y reveló que efectivos de Prefectura, del Servicio Penitenciario y de la Policía provincial actuaban como valijeros, es decir, trasladaban el dinero de la recaudación diaria.
Qué implica la reapertura y quién la controla
El regreso de las ferias fue autorizado por el magistrado Armella bajo un esquema de intervención judicial, fiscalización tributaria y control policial.
El fallo establece:
La designación de un interventor judicial que reemplazará a la administración actual.
La participación de la Municipalidad de Lomas de Zamora y del Ministerio de Producción bonaerense.
Un operativo especial con al menos 60 agentes de la Policía Federal Argentina y tareas de supervisión por parte del Ministerio de Seguridad provincial.
El involucramiento de ARBA, que deberá avanzar en la regularización impositiva de los puesteros, incluyendo su inscripción al régimen de Ingresos Brutos Simplificado.
Prohibición de venta de productos falsificados.
Un informe de inspección realizado recientemente reveló que el 70% de la mercadería analizada en aproximadamente 6.000 puestos contenía marcas falsificadas, lo que motivó la profundización de las investigaciones.
Confesiones del “Rey” y la estructura del negocio
Jorge Castillo, arrestado el 22 de mayo pasado en su mansión en Luján junto a su hijo, su esposa y su suegra, decidió declarar ante la Justicia. En una audiencia de tres horas, describió al negocio como “inmobiliario” y aseguró que no comercializa marcas falsificadas, sino que cobra alquileres por locales en ferias y galerías.
Entre sus afirmaciones más impactantes, Castillo reveló que contrataba a efectivos de fuerzas de seguridad para trasladar el dinero en efectivo de las recaudaciones diarias:
“La gente de Prefectura, del Servicio Penitenciario y de la Policía provincial lleva la plata. Yo los contrato por recomendación, porque debe ser seguro”, afirmó.
El empresario, quien ya había sido detenido en 2017 por cargos similares, indicó que no manejaba dinero en forma directa y que cobraba los alquileres mediante intermediarios. También mencionó que, por estar inhibido judicialmente, toda la administración de pagos se realizaba en efectivo.
Una economía en la mira y una red compleja
La feria Punta Mogote, la más importante del complejo, continúa bajo inspección de la Policía Federal. En la causa se investiga a la firma Punta Mogote S.C.A., que según registros bancarios movió $26.000 millones en efectivo entre 2021 y abril de 2025, mientras que la suma de dinero en negro podría ser aún mayor.
La Salada, con sus miles de puestos, vendedores ambulantes, tours de compras desde Argentina, Brasil y Chile, se convirtió en una economía paralela clave para miles de familias y un engranaje significativo dentro del municipio. Su cierre provocó protestas de feriantes, reuniones con autoridades y finalmente un acuerdo judicial para su reapertura controlada.
Una transición sin precedentes
El desafío ahora será formalizar una economía históricamente opaca, en la que convivían actividades legales con otras fuertemente sospechadas de evasión y delitos económicos. El juez Armella deberá garantizar que este nuevo esquema no se convierta en una fachada, mientras que los organismos del Estado tienen la responsabilidad de hacer cumplir las normas.
La reapertura de hoy marca el inicio de una etapa inédita, con La Salada como símbolo de un sistema que busca reformarse sin colapsar. Pero también deja en evidencia las profundas conexiones entre sectores del poder económico informal y estructuras estatales.