Cuando hablamos del virus del HIV, automáticamente nos ponemos a pensar en lo que pasará por la cabeza de aquellas personas que, tras realizarse el estudio, se enteran que poseen el virus del SIDA.
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HIV: cuando la contención es la clave
En nuestra ciudad existe la Asociación Civil Ayni, que desde hace varios años viene trabajando de manera desinteresada, en brindar contención psicológica y asesoramiento gratuito a aquellas personas que tienen dudas sobre esta temática.
Uno de ellos es Manuel Zapata, consejero de la asociación quién nos explicaba que son un grupo de ayuda, contención y ayuda mutua “hacia personas que conviven con VIH sida. Hacemos test rápidos que tienen una sensibilidad de entre el 97% y 100%. En lo que trabajamos fue en los casos que se confirmaron de manera rápida”.
Explicó que para realizarse el test sólo deben ser mayores de 14 años y manifestar la voluntad de hacérselo y también haber tenido una exposición. Los resultados del mismo oscilan los 7 y 15 días. “Se sacan sólo tres gotas de sangre y se extrae un resultado preliminar y posteriormente se hace otro estudio de mayor complejidad” explicó Zapata.
Recordó que el examen es totalmente confidencial, “la información que damos no es ni acusándolo ni cuestionándolo tampoco, simplemente se la otorgamos para que la persona se cuestione y sepa discernir si estuvo en algún tipo de exposición o no. Dependiendo de eso manifestará otra vez la intención de hacérselo nuevamente. Para ello hay que firman un consentimiento, ya que nadie puede realizarlo sin antes firmarlo por escrito. También la gente tiene que saber que en el caso de los estudios pre ocupacionales, por ley, no les pueden pedir un test de VIH”, aclaró el coordinador.
En cuanto a las consultas más frecuentes, Manuel nos decía que últimamente vienen notando que a la gente mayor es a la que le cuesta más llegarse hasta los servicios de salud, “pero de todos modos la única condición que tiene el virus para contraerse es que debemos ser humanos”.
Con respecto a los adolescentes,”tienen mucha más información pero hay que tener mucho cuidado con lo que se ve por internet, sobre todo porque durante los últimos 5 años, la enfermedad se convirtió en una pandemia y ya dejó de ser una epidemia. Con lo cual los tratamientos se han modificado sustancialmente como así también la enfermedad en sí”.
De todas maneras, el coordinador aclaró que la prevención no es solamente para aquellas personas que son negativas o tienen la sospecha de poseer el virus. Una persona que ya tiene VIH también se puede reinfectar con el virus de otra cepa y tiene anticuerpos resistentes a la medicación que están tomando.
Otro dato importante a tener en cuenta es que la cadena de transmisión no la hace solamente la persona que tiene el virus sino que lo es aquella que no está tomando la medicación.
“El estigma y la discriminación hace que a una persona le cueste llegar hasta un servicio de salud, es decir piensan: “si me ven en la fila de los puestos de salud, o en la de los hospitales o el doctor”. Esto ya pasó y hay que olvidarnos de todo lo demás y sacarnos los prejuicios que tengamos”, finalizó.
Otro de los miembros de la Asociación Ayni es Vilma Ruiz, ella es consejera y voluntaria: “trabajamos hace 15 años en lo que es contención, testeo y consejería. Con relación a los grupos de trabajo, Vilma también coincide en que son los adolescentes los que están más abiertos y son más receptivos y se acercan a solicitar información”.
Asimismo se lamentó por el hecho de que son pocas las personas que se mantienen a lo largo del tiempo trabajando como voluntarios, “el Estado gasta mucho para capacitar y como somos voluntarios nos cuesta sostenernos, buscamos otros ingresos pero después los perdemos a los que se suman. Desde hace años somos los mismos, no más de cuatro y los demás tuvieron que retirarse”.