Para la competencia participaron con una Toyota Hilux de última generación, con todos los elementos necesario para transitar sobre los caminos más difíciles, como el que recorrieron el sábado en las míticas dunas del Nihuil, escenario que uso el Rally Dakar en más de una oportunidad.
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Arte jujeño en el rally de Mendoza
La competencia arrancó a las 8:30 de la mañana desde el polideportivo de General Alvear para luego dirigirse por ruta 188 hacia el oeste y regresar a la largada ubicada a 50 kilómetros. Durante los primeros kilómetros, el camino se transitó por un rio que estuvo seco y en algunos sectores con agua, luego se corrió por una pista muy parecida al rally donde los pilotos alcanzaron altas velocidades hasta llegar al CP1.
Los corredores también llegaron hasta las dunas del Nihuil, donde compitieron por dos sectores por 70 kilómetros, llegando al CP2 sobre la ruta 170 a 10 kilómetros del pueblo del Nihuil. Luego transitaron hasta el CP3 por una pista rápida hasta llegar al Rio Los Toldos y recorrer así los últimos kilómetros de carrera.
D´Agostino y una imagen en la “chata” que impactó
Fue indudablemente el comentario de todos los presentes en el vivac del Ca Nav de Gral. Alvear la imagen que tuvo la Hilux de D´Agostino que llegó desde el norte argentino, la región de una cultura milenaria, de sabores, colores y celebraciones.
Para este rally, Esteban DAgostino mostró en su vehículo imágenes del patrimonio jujeño, obras del artista plástico Ariel Cortez, que transmite en sus producciones la idiosincrasia del mundo andino, sus costumbres, creencias y una de las manifestaciones más populares, el carnaval.
De esta forma, el arte en su máxima expresión estuvo presente en el rally de las bodegas, en este desafío de inclusión y prueba de los hombres que demostraron sus capacidades. El deporte y el arte se vinculan a través de diferentes actividades, la fotografía, la música, textos o video creación; por eso, esteban DAgostino en esta edición, recordó esa estrecha relación del arte y el deporte, donde no se hizo más que exaltar las hazañas de los hombres que simbólicamente, le pidieron permiso a la madre tierra para competir en esta prueba.