Las primeras frutillas de la temporada ya comenzaron a llegar a los mercados de Jujuy, pero detrás de cada cosecha hay un desafío que los productores enfrentan cada invierno: las heladas.
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Cómo afectan las heladas a la producción de frutillas en Jujuy
Las bajas temperaturas del invierno representan uno de los principales desafíos para los productores. Cómo protegen los cultivos y por qué las heladas pueden influir en la cantidad de fruta y en los precios.
Las bajas temperaturas registradas durante las últimas semanas obligaron a muchos productores de los Valles a tomar medidas para proteger los cultivos y evitar pérdidas. Si bien la frutilla es una de las producciones más importantes de la zona de Perico, su flor y sus frutos son especialmente sensibles al frío intenso.
Juan Carlos Marcelo, productor frutillero, explicó que este invierno la mayoría de las plantaciones permanecieron cubiertas durante varios días para reducir el impacto de las temperaturas bajo cero.
Según contó Marcelo, la herramienta más utilizada para proteger las plantas es la tela térmica, una cobertura liviana que ayuda a conservar el calor y disminuir los daños provocados por las heladas. "Comenzamos a producir a mediados de junio, pero esta semana la mayoría de los productores tuvimos todo tapado con tela térmica porque cayeron fuertes heladas", explicó.
El productor detalló que, mientras persistan las bajas temperaturas, muchos cultivos permanecen cubiertos prácticamente de manera permanente. "La mayoría de los productores todavía no destapó las plantaciones. Esperamos que mejoren las condiciones para volver a hacerlo", señaló.
Qué ocurre cuando la temperatura baja demasiado
Las heladas pueden afectar tanto las flores como los frutos en formación. Cuando eso ocurre, disminuye la cantidad de frutillas que llegan a cosecharse y también puede resentirse la calidad de la producción. "Cuando la temperatura baja de los tres grados bajo cero ya empiezan a aparecer daños", advirtió Marcelo.
Por ese motivo, cada invierno los productores monitorean de cerca los pronósticos meteorológicos para cubrir los cultivos antes de las madrugadas más frías.
Especialistas del INTA explican que la frutilla es un cultivo particularmente sensible a las heladas durante la etapa de floración y fructificación. Si los tejidos se congelan, pueden producirse deformaciones, pérdidas de flores o frutos que ya no llegan a desarrollarse normalmente.
Las heladas también pueden influir en el precio
Además del impacto sobre la producción, las bajas temperaturas tienen un efecto indirecto en el bolsillo de los consumidores. Cuando las heladas reducen la cantidad de fruta disponible, la oferta disminuye y los precios suelen mantenerse elevados durante las primeras semanas de la temporada.
A medida que aumentan las temperaturas y la producción comienza a normalizarse, también crece la oferta de frutillas y los valores empiezan a bajar. A esto se suma el ingreso de fruta proveniente de Tucumán, uno de los principales productores del país, lo que incrementa la disponibilidad en los mercados del norte argentino.
En la zona de Perico se concentran entre 60 y 80 hectáreas destinadas al cultivo de frutillas, una actividad que cada invierno depende, en gran medida, del comportamiento del clima. Por eso, para los productores, una madrugada con temperaturas extremas puede marcar la diferencia entre una cosecha abundante y una temporada con pérdidas.