En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que en Argentina suele extenderse durante todo agosto, la puericultora Carolina Vanesa Puia explicó cómo se trabaja en Jujuy para acompañar a las personas gestantes, madres y familias durante esta etapa. La especialista remarcó que la información previa, la prevención y el acceso a profesionales capacitados son fundamentales para evitar molestias y sostener la lactancia.
- Todo Jujuy >
- Jujuy >
Semana de la Lactancia Materna: cómo se acompaña a las familias en Jujuy
Durante la Semana de la Lactancia Materna se busca concientizar sobre su importancia, tanto para las mamás como para los bebés.
Puia señaló que, aunque actualmente existe mayor acceso a información, también circulan datos incorrectos y mensajes contradictorios. Esto puede aumentar la presión durante la gestación, el parto, el posparto y el puerperio, momentos atravesados por cambios físicos y emocionales.
Las dudas más frecuentes sobre la lactancia
Entre las principales consultas aparecen el temor a no producir suficiente leche, la preocupación por saber cuánto se alimenta el bebé y las dudas sobre si está recibiendo la cantidad necesaria.
Otro de los temas frecuentes es el dolor durante el amamantamiento. La puericultora aclaró que dar el pecho no debería doler, ni siquiera durante las primeras veces.
Puede presentarse una sensación nueva, extraña o incómoda, pero un dolor intenso o persistente puede indicar que existe una dificultad en la prendida del bebé o en la transferencia de leche.
“Hay mucho mito alrededor de que hay que aguantarse hasta que el pezón se acostumbre. Si duele, hay un problema y hay que buscar a un profesional”, explicó Puia.
Ante estas situaciones, recomendó consultar con puericultoras u otros especialistas capacitados para evaluar la técnica de amamantamiento y acompañar a la familia desde el comienzo.
Lactancia mixta y lactancia diferida
La especialista explicó que actualmente se habla de “lactancias” en plural debido a que existen diferentes maneras de alimentar y vincularse con un bebé.
La lactancia mixta combina la leche humana con leche de fórmula, que puede administrarse mediante mamadera, cuchara u otros métodos. Esta modalidad puede adoptarse por diferentes circunstancias personales, laborales o relacionadas con la salud.
También creció la denominada lactancia diferida, en la que la persona se extrae leche y luego se la ofrece al bebé en una mamadera, sin amamantar directamente del pecho.
Puia mencionó además situaciones como la lactancia en familias adoptivas, la donación de leche humana y los casos de varones trans que amamantan. Por ese motivo, indicó que se busca utilizar un lenguaje más amplio y hablar simplemente de lactancia.
La importancia de recibir información durante el embarazo
En Jujuy, el acompañamiento de las puericultoras comienza, en muchos casos, durante la gestación. A través de talleres, charlas y consultas se busca que las familias conozcan de antemano qué puede suceder durante los primeros días y cómo actuar frente a posibles dificultades.
“La información tiene que llegar antes de que aparezca el dolor o los problemas. Lo ideal es trabajar desde la prevención y la promoción de la salud”, sostuvo Puia.
La preparación previa permite identificar señales de alerta, actuar rápidamente y evitar que una dificultad inicial provoque el abandono de la lactancia. Además, durante el puerperio puede resultar más complejo incorporar información nueva debido al cansancio, los cambios hormonales y las demandas propias del cuidado del recién nacido.
La puericultora también destacó la necesidad de capacitar y actualizar a los profesionales de la salud para que puedan brindar información adecuada o realizar una derivación oportuna.
Por qué muchas lactancias se interrumpen
Según los últimos datos nacionales mencionados por Puia, correspondientes a 2022, alrededor del 98% de los bebés deja el hospital recibiendo lactancia. Sin embargo, la continuidad disminuye con el paso de los meses.
A los dos meses, la cifra se acerca al 50%, mientras que a los seis meses aproximadamente el 45% de los bebés recibe pecho junto con otras leches.
Entre las causas que pueden dificultar la continuidad aparecen el regreso al trabajo, el cansancio que implican las extracciones, la falta de tiempo, la escasa información y la incorporación temprana de leche de fórmula.
Puia sostuvo que promover y acompañar la lactancia representa una inversión en salud, debido a sus beneficios para el bebé y para la persona que amamanta. Sin embargo, aclaró que cada experiencia es diferente y requiere un acompañamiento respetuoso, sin presiones ni mandatos.
El calostro y los mitos de los primeros días
Uno de los principales motivos de preocupación durante los primeros días es la creencia de que la persona todavía no produce leche. Puia explicó que, inicialmente, aparece el calostro, una sustancia amarillenta y espesa que se produce en pequeñas cantidades.
Aunque su aspecto es diferente al de la leche madura, cumple una función esencial en la alimentación y protección del recién nacido.
La desinformación sobre el calostro puede provocar que algunas familias incorporen fórmula desde el comienzo sin que exista una evaluación previa. Por ese motivo, la puericultora recomendó analizar primero la prendida, la transferencia de leche y la evolución del bebé.
“Antes de indicar una fórmula se debería evaluar si el bebé está prendiendo correctamente y si existe una transferencia adecuada de leche”, señaló.
Una lactancia respetada y sin presiones
La especialista consideró que todavía existen tabúes, mandatos y prejuicios alrededor de la lactancia. Algunas personas sienten presión para amamantar de una determinada manera, mientras que otras encuentran obstáculos para hacerlo en espacios públicos, familiares o laborales.
Frente a este escenario, remarcó que el acompañamiento debe respetar las decisiones, posibilidades y necesidades de cada familia. El objetivo no es juzgar, sino ofrecer información confiable y herramientas para transitar el proceso con mayor seguridad.
Puia recomendó a las madres primerizas informarse durante el embarazo, reconocer que cada lactancia es diferente y pedir ayuda profesional apenas aparece una dificultad. La consulta también puede ser necesaria durante un segundo, tercer o cuarto embarazo, especialmente cuando pasó mucho tiempo desde la experiencia anterior.