La Paz. La producción de cloruro de potasio (KCl) perfila un gran futuro para Bolivia, que espera constituirse en uno de los principales productores en el mundo de este compuesto químico, por ser el segundo país con las más altas reservas.
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Bolivia proyecta ser potencia en producción de cloruro de potasio
"Estamos en el proceso de implementación de todos los servicios básicos necesarios para atender la futura demanda. Este producto será fundamental para el desarrollo del país, pues se proyecta grandes ingresos por la venta de este producto", afirmó el director de la estatal Gerencia Nacional de Recursos Evaporíticos (GNRE), Luis Alberto Echazú.
Según los estudios de la GNRE, se estableció que el Salar de Uyuni posee una reserva de 2.000 millones de toneladas de potasio que representan más de 3.700 millones de toneladas de cloruro de potasio, constituyéndose Bolivia en el segundo -después de Canadá- con más reservas en el mundo.
La fase I de la instalación de la planta piloto está concluida con la inauguración del 9 de agosto de 2012 y ahora se encara el proceso industrial a gran escala hasta 2016. Se ha contratado la ingeniería a diseño final de la planta industrial de KCl, la que está proyectada para una capacidad de producción de 700.000 toneladas año.
Aunque ya comenzará a vender por licitación internacional el cloruro de potasio, de la producción inicial de 200 toneladas, en las próximas dos semanas.
Echazú explicó que después de lanzada la convocatoria se recibirán las propuestas para la puja de los interesados en adquirir el químico.
El país comercializará por primera vez 200 toneladas de cloruro de potasio, extraído de las salmueras del Salar de Uyuni y procesado en la planta piloto instalada en Llipi.
Planta industrial de KCL. La planta semiindustrial pretende producir 1.000 toneladas métricas al mes de cloruro de potasio.
Según la explicación de Echazú, la producción será escalonada hasta llegar a la planta industrial que pretende una producción masiva en 2016 de 200.000 toneladas, subir a 500.000 toneladas en 2017 y llegar a 700.000 toneladas al año en 2018.